¿No crees que las historias reales tienen magia?
¿Nunca te has despertado descubriendo que todo es diferente?
¿No has soñado con que todas las épocas se juntan en un
mismo momento?
La magia nace de la imaginación, y la imaginación de los
sueños. Cuando un día te despiertes y no sepas si sueñas, déjate llevar. No
quieras despertar. Y así empieza un día lleno de magia: despertando
Un sueño, los niños siempre son los protagonistas porque siempre juegan. Y así,
Todo es más divertido. Las preocupaciones y las dudas se ignoran. Porque son
todo príncipes y aventuras. No hay esperas. No existe el tiempo. No entendemos las
tristezas. Menos tú, que luchas entre despertar y soñar.
Y cuando te dejas llevar por el sueño…
Y si abres los ojos todos los vivos colores te desbordan. No sabes dónde ir.
Pero ves sólo un camino. Te encuentras con otros soñadores dormidos. Estas
sólo. ¿Qué buscas? ¿Por qué nadie te empuja a seguir durmiendo? Sólo hay color,
todo se ve con más claridad. Han desaparecido grises y negros. No hay horizonte
cercano. No se encuentra el tiempo, no sabemos qué hora es, todo lo que nos ata
desaparece. Hay una elección, saltar. Animarse con fe, no sabemos quienes somos
ni que nos espera, parece que somos el juego de alguien más grande, que nos
acuna, pero que nos invita a vivir nuestra vida. Y seguido a esto, todo
desaparece, el camino se empieza a ocultar, caminamos a una tormenta, olemos el
ozono corrupto por los rayos. No sabemos si seguir adelante, pero la aventura
llama. El agua fina empieza a calar y nos duele. No sabemos que espera este
comienzo. Nos hacemos a esto, adaptamos sin dificultad, pero la tormenta nos ha
calado.
Tras su calma, nos resguardamos en un lugar, lleno del mejor manjar. El
sufrimiento de un momento frío, que nos ha arrancado un mal comienzo del día
unas dudas, nos despeja este momento. Para parar y coger fuerzas. Porque esto
sólo ha empezado. Siempre hay sorpresas. Las comunicaciones son especiales y así, como con el miedo a lo esperado, un ratoncillo aparece, con un pequeño papel atado a la cola. Con cuidado, y su mismo temor al acercarme, le cojo el mensaje. Esta en blanco. Pero se quien lo envía. ¿Por qué esta señal? ¿significa algo? A veces de un papel en blanco tiene el mensaje que nosotros deseamos que contenga, cuando nada más lejos de la realidad, esta vacío y sólo contiene nuestro sueño. Pero este mensaje, era especial. No sabía lo que ponía, pero lo guardo porque pesa todo mi deseo. Y se que en él, aparecerá el mensaje de quien lo envía sin saber cómo será posible.
Seguimos nuestro
camino, nos cruzamos con más personas. Vivimos un mismo sueño. Pero cada vez
encuentras más criaturas. No todas han visto nuestros colores porque no
conseguimos encontrar una mirada de ilusión. Seguimos caminos, unos perdidos.
Otros no seguros, hay muchos, y siguen más. Cada vez más animales. Nos cruzamos
con otros conocidos, no sabemos nada. ¿La alegría de verse ha desaparecido?
Entramos en un mundo nuevo. Donde la velocidad ha cambiado, este ritmo nos saca
de la observación, para no sufrir lo que antes parecía algo increíble, se
convierte en una lucha. Los que empezaban tranquilos cambian a ser ogros.
Empujados por la fuerza de dragones, de diferentes colores que vuelan al compás
de colores verdes y rojos. Esquivamos fuegos. Lo que parecía un sueño se
convierte en una batalla. Miles de ogros en dragones buscan ir más veloces y hay quienes en esta batalla echa fuego y ves gritar. También encuentras el temor de pequeñas princesas que no saben cómo evitar tanta violencia. Quiero llegar a un destino que no encuentro a observar. Todos diferentes destinos. ¿Por qué nadie
lleva mí mismo camino donde esta mi luz, mi guía, todo lo que sueño y que en su día me cuida? ¿Cómo me lleva por este camino donde deseo encontrar el sueño del que cada día despierto y cuando miro a mi lado ha desaparecido?
La verdad, esta pequeña batalla se hace complicada. El día en sí se hace duro. El camino se pierde, tengo enfrentamientos con ogros temibles. No simpáticos con cara de buenos. Esos que en un descuido, me arrancan la cabeza. Con mucha dificultad, poco a poco, llego a la meta. Mi instinto me indica que siga. Mi corazón anula mis dolores. Mi fe, señala el camino. Comienza una nueva historia, parece que los fantasmas presentan su invitación, primero un rayo. Atravesando mi paz. Otro, uno después y un continuar de entes me localizan. Me encuentran, mi sitio no era este. Resuelvo sus penas. Alegro su sueño. Les indico que en mi camino, hay lugar para todos. Pero cada uno sigue el suyo. Les ayudo a ello. Les corrijo sus problemas. Los fantasmas, poco a poco, van desapareciendo. Pero a mi, me están agotando. El día se hace largo. El sueño, cuesta aceptarlo que es tan sufrido. Sólo estoy a medio camino y ya me faltan fuerzas para acabar el día. Sigo pensando en el mensaje. Pero mis dudas hacen que lo vea algo inalcanzable.
Siempre las dudas, son absolutamente incompatibles con la seguridad de sabe que mi camino sigue recto y que está al final mi deseo. Es extraño. Porque ocurre que no es un deseo, sino ser un deseo lo que espero. Este sin sentido, este mensaje vacío. ¿Qué es? Vuelta al momento, hay que decidir sobre le mensaje. Lanzamos una respuesta a ese mensaje blanco. Escribimos y lo lanzamos al aire, vemos como desaparece y andamos. Entonces ahora sabemos a donde ir. Hemos puesto nuestro sitio y nos dirigimos a él. Esperamos sentados y observamos. Todavía algún fantasma lanza un rayo, pero falta poco para saber si habrá una respuesta y mientras esperamos, un claroscuro de esperanza y desesperación se respira en el aire. No estamos sólos. Los ogros caminan a nuestro lado. Es un momento diferente, la tarde se nos ha echado encima y ahora vemos ogros caminando. También otras criaturas emparejadas. Hay princesas, que mirándolas ya uno es feliz. Pero también ves sus cadenas empujadas por seres indeseables que no comprenden y no se dan cuenta que llevan a su lado un auténtico tesoro. ¡Cómo se cohibe la felicidad! Me cuesta comprender cómo no bailan juntos en cualquier lugar. Todo debería ser un momento alegre, las miradas son una amenaza y con una sonrisa, ya temes la foracidad de la mirada del guardián de la princesa.
No termino de ubicarme. Mi mensaje era esta punto, había desaparecido y mi respuesta al mensaje se hacía esperar. ¿He leído mal el signo del mensaje? El tiempo pasa, y veía como mi día comenzaba a apagarse. El sueño se apoderaba de mi. Mi mensaje, el contenido que no esperaba parecía haber sido fruto de la imaginación. Entonces, mi realidad volvía para darme una bofetada. ¿desde cuando se puede confiar en un simpático ratón? La vuelta era desilusioante, todo parecía haberse torcido, el día deja de ser un sueño y todas las esperanzas en un mensaje, se convertía en una pesadilla. Hasta llegado ese punto. Donde una reina de blanco, bajaba caminando por donde yo subía. No era cierto. Pero si, todas las princesas habían desaparecido. Sólo quedaba la reina. Mi mirada se había perdido y todo había desaparecido. no sabía si me había vuelto a dormir, y ahora si, estaba en el cielo, o era la luz que desprendía esa reina. Nada más había.
En su mano traía un papel. Si, no me hacía falta mirarlo. reconocía su forma sólo con un sólo vistazo. Todos los ratones miraban el momento, había desconfiado de ellos, pero su bondad me ha dado una lección. Las cosas tienen su momento, pero no era ese. Un movimiento fugaz dejo entre ver cómo también ella venía encadenada. Y como la distancia no se acortaba. Venía hacia mí, pero no llegaba a hablar con ella. ¿qué clase de cadenas pueden hacerme esto?
No encontraba la forma, mi esperanza me estaba matando, pero poder sentirme tan cerca de ese mensaje. De esa luz, de ese momento y ver cómo me era imposible llegar... me volvía a dar cuenta, de que no. No es un sueño, es mi pesadilla. La pesadilla de encontrar cómo romper las cadenas para poder dar la mano a esa reina. A ese caminar que me cautiva al sonreír. Mirándome, esperando que pueda hacer algo por ella, sin darme una sola pista de que necesita para poder. Se me quitaban las ganas de escribir. De recordar un sueño, de seguir viviendo esta historia. Pero entonces comprendí. Que todo tendrá su momento. Y hoy, no es el día. No estoy preparado. No puedo luchar con los ogros sólo con un mensaje vacío. Este momento no ha terminado. Hay más batallas, hay mas luchas. Nuestro corazón sigue luchando y sí, puede que usemos ratones. Puede que otros medios. Pero sabe ella que aunque esto siga así, estoy a sus pies. Y no despertaré, no dejaré de luchar en este momento por liberar de esas cadenas a la que hace que todo a mi alrededor, sea una vana miseria de un día feliz.
¿O me he despertado y he vivido un día cualquiera?