martes, 31 de diciembre de 2013

Una vuelta de tuerca en la toma de decisiones en Facebook

Facebook es terrible. No hay nada peor que abrirlo y ver la foto que no quieres ver. Llegas, vas al ordenador (tableta para este hecho) y la primera "historia" en toda la cara. Facebook no es tonto. No. Es pura estadística e inteligencia artificial (creo que algún día haré una explicación de lo que esto significa, pero tampoco es esto un blog para contar mis conocimientos informáticos).

Estoy seguro que esto les ha pasado a muchos. Espero ofertas como nuevo gerente de la inteligencia artificial de redes sociales o que algún valiente se atreva a llevarme la contraria para retarle en un duelo a vida o muerte. Bueno, sigo: es tan sencillo como mostrar primero las historias de los perfiles en los que más pulsamos para ver. Por eso, ante la "necesidad" de la inocente curiosidad de saber en cada segundo que hace nuestra querida (o querido para vosotras), pues ahí tenemos ya un buen dato que facebook recopila. Para que así, cuando vuelvas, te tenga preparada su última foto y sigas conectado a la red social. 

Peeeeero, no siempre acierta. Ahí la ves, emocionado, jo, que guapa sale... Míra, que buen viaje, seguro que puedo montar uno mejor para ella. Y sigues bajando hasta que ¡What a hell! El bastardo indeseado. Te ha fastidiado tu momento feliz. Fotón al lado de ese chaval que no querías ver ni en pintura. Pues toma, la primera en la frente. Pero no harto de eso, no te preocupes, facebook tiene el remedio. A la derecha te sale un anuncio. Cubiertos en amazon. Comprar cuchillos de cocina. Cabeza en blanco. Mejor no pensar. Sigamos pulsando. ¿Qué? Encima le escribe. Poniendole en azul para que le llegue bien clarito. Pero por favor... Si es un chorizo. No puedo más. No sigas. Pero no terminas ahí, facebook sabe que has pinchado tres veces y en tres fotos. 

Ahora es momento de pensarse dos veces volver a entrar. Sige apretando tuercas. Porque personalmente, la acción que más me llama la atención sería la de suspender mi cuenta. Y si, me ha pasado varias veces.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Houston. Aguantemos un poco el problema.

Desde que he subido al transportador mecánico y puesto melodías pastelosas de acompaňamiento, hay una sonrisa que no cabe en mi rostro. Un ente extraño parece haberme poseído y no puedo dejar de estar sonriendo. Hemos identificado el defecto. Pero vamos a darle un poco de margen porque de momento, no causa problemas. 

Esto puede o no ser la antesala de algo nuevo. Quizás sea mi último problema y no tenga que vivir mas eso. No tengo nada claro y si, tal vez sea hora de dejarlo todo. Pero dame un tiempo para, aunque sea fugaz y sin respuesta, todo lo que viva tenga ese sabor que hiciste especial.

Cambio y corto.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Comprendo a William Thacker

La verdad es que mola mucho sentirse como ese personaje. He tenido cónclave de amigos para pedir consejo. Me han recomendado lo mismo muchos. Pero...


Haber vivido su situación. Aparecer sin conocerla. Empezar a no saber que demonios hacer ni decir. Todo sale mal. Te bloquea solo tenerla delante. Impresiona tanto que no sabes que hacer o decir. Con el tiempo, coges confianza y ya ella deja de estar en una nube para ver la realidad. Empiezas a disfrutar cada momento que miras, escuchas como si te contara el mejor cuento de tu vida. Por primera vez no te fijas en que a tu alrededor todos te miran, porque estás con la mas guapa. Aunque te ves una incómoda presa entre cazadores que buscan la belleza que tienes a tu lado. Y ahí no haces sino estar a gusto hablando y riendo, ya no fijándote en que es un espectáculo verla, que ha pasado a un segundo plano. Sientes también el miedo, pero no importa porque ya te ha cautivado. No sabes cómo soportar que el resto del mundo también se fije porque nunca has sido protagonista. No te fijas en eso, solo ries, miras a la cara y sonries. Te sientes como un niňo sin preocupaciones. Parece que has soñado con que disfrutas con alguien así mucho mas tiempo y que por un momento, los sueños pueden hacerse presentes.


Sin embargo, todavía tengo los pies en la tierra para saber que mi vida no es una película de comedia romántica y que la realidad es bien distinta. No espero a Julia Roberts y no soy Hugh Grant.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Tormentos

Un inicio.
Mi vida como causa y efecto. Una circunstancia. La complicada indiferencia de la fuerza del cuerpo ante sus ausencias. Un objeto. Lo mas cercano para manchar con tinta. El desencadenante. Toda la vitalidad que me queda se sirve de mi debilidad para torturarme por dentro. El deseo. Pasear, conducir, navegar, volar, soñar... Mirándote hasta donde terminen todos los caminos para volver a empezar.

Un nudo.
Abres los ojos mirando el negro de la ausencia de luz. No saber donde estas. No saber que hora es. Miras el reloj y no miras la hora. No sabes si duermes, no te has dormido o sueňas. Temeroso el frío pie siente la noche con la fuerza del movimiento tranquilo para rozar el suelo. Con dificultad. No sientes el mareo de un rápido levantar, pero todo quieres que vuelva a tu sitio. Porque eres tu quien no se encuentra. Miras la hora para confirmar que no entiendes nada. 

Caminas, frío y sin saber porque abandonas el calor del sinsueño. Escuchas tus sonidos, los que te hacen saber que sigues en casa, los que vives cada día sin darte cuenta. Los que tus sentidos han cogido costumbre de decirte, has vuelto. Y entonces paseas, la mano sutilmente sigue el camino del pasillo donde encontrar algo para volver a tu sueño. Pero sientes como poco a poco todo es peor. La cabeza ha despertado y el poder de los sueños domina lo que quieres razonar. Y es entonces cuando consigues, no con dificultad, vislumbrar que la melodía que da vida al momento no es alegre, sino el comienzo de una batalla.

Empieza la caballería hundiendo toda la voluntad. Donde surge tu fuerza para combatir. Entonces sufres como recuperarte con provisiones, pero el daño sigue, mientras la dominación hace que los soldados pierdan esperanza y las dudas renazcan en todos los frentes. Le necesitas a tu lado, aquí es el momento donde tu capitán, el verdadero timonel de tu vida, recurre al discurso. Te alienta para seguir. Te cura las heridas que el mismo lobo interior quiere deborar. No hay contemplaciones. Y la batalla abre sus frentes, frentes con héroes y villanos en cada lucha, donde unos días ganan unos y otros pierden. Pero donde no olvidamos, que sera para siempre. Mientras las provisiones nos recuperan nuestra valentía vuelve a sentir, el capitán. La autoridad de quien sigues a donde nadie puede ni mirar. Porque son entonces cuando sacas ese retal, ese espacio blanco donde escribir lo que ronda sobre nuestros sentimientos y volver a morir, porque la batalla de tu vida, no dará nunca un respiro. Ni sobre la oscuridad ni el despertar o dudar del bien y mal. Las melodías del piano que resuenan para hacerte dormir no ayudaran, los sentimientos serán sal sobre tus heridas. Y sobre un corazón abierto, hay quienes llorarán por hacerlo volver a latir. Sean las lágrimas el ánimo. Se tu capitán quien te guíe. No estas solo. Y no dejes de luchar. No busques entre los sentimientos. Nada servirá, cuando tu cuerpo libre la batalla por seguir adelante. 

No confundas esas sombras. No es tu objetivo. Puedes ir a su lado, sera siempre tu compañía. El deseo del eterno paseo no tiene una dirección y la espera de navegar el horizonte te perderá en el mas salvaje de las dificultades. Solo te encontraras. Y no podréis guiaros. Puede ser que sonrías. Puede ser que hoy ganaras una batalla. Pero estaré siempre contigo. Porque los aňos pesaran y las luchas serán mucho mas largas y complicadas. 

Un desenlace.
No pongo fin. Porque todo fin, es un inicio. Mi desenlace es recordar. Que he viajado, te he mirado y he sentido, como disfrutabas y como te has negado a dejarte acompañar. Y ese descubrimiento, es la vergüenza que yo siento ahora y no poder volver a decirte mas que tengo miedo a ser feliz y no puedo olvidar todo sin decírtelo con mi silencio, sin contar los minutos. Quiero no sean los sentimientos, siempre delatan, aquellos que hablen. Sino descubrir, no por hechos, sino presencia, que puedes elegir. Y nuestro tiempo, abrirá tu alma y desaparecerá nuestro tormento. 

Hay días y en especial: noches, que no encuentro el faro que me guía en mi camino.  Pido por navidad y en este momentos tan importantes de conmemoración de la Navidad, que entrego mi vida, por una clara respuesta.


Causa y efecto.

domingo, 22 de diciembre de 2013

El peligro no esta fuera

Hay que ser muy humilde para aceptar que lo mas peligroso en esta vida no viene de lo que te hagan los demás. Sino del daňo que tu solo puedes hacerte. 

Es en ese momento, cuando descubres aquella olvidada soberbia, la que empobrece poco a poco el corazón para hundirte en un vacío interior.

sábado, 7 de diciembre de 2013

No he dejado de pensar en ti

Cada vez que peco de orgullo y soberbia me digo una frase: Indi, no vives nada que otros no hayan ya superado.

Sin embargo, hay sentimientos que hacen a uno sentirse muy muy especial y diferente a los demás. Los que el amor causa. No quiero decir con esto el estar perdidamente enamorado. No. Pero si hay un detalle que quizás el resto no ve, sigo disfrutando y a su vez detestando. Cada día, hay algo que me hace recordarte. No lo busco, no lo quiero y sobre todo, no lo espero. Es más, prefiero rechazarlo. Porque no querías que luchara sin saber si quiera lo que me gustaba de ti.

No había elegido juego. No tenía ninguna carta. Y sin quererlo, había entregado todos mis ases sobre la manga. Por ti, he perdido todas las oportunidades de deslumbrarte. Ya sólo tienes al que tendrá que improvisar cada día un verso del arte de tu vida. 

¿Me darás la oportunidad de volver a verte sonreír?

Una clave sutil para identificar la entrada


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Que complicadas son las heroicidades nunca reconocidas.

Una y otra vez lo veo. Generan una terrible sensación de soledad una vez pasado el orgullo y satisfacción personal de salir adelante. Superar barreras que uno sólo, con la intimidad que Dios te concede, puede conocer. Destrozan a uno por dentro cuando no tiene apoyo de los demás. Mal llevadas, te generan un desprecio hacia el entorno. La falta de cariño, a veces, hunde a algunas personas. Especialmente acentuado con la falta de comprensión permanente del que lleva algo mal por dentro y que no se vea.

Las heroicidades son aquellas que hacen bien a los demás y estos no se dan cuenta de que han hecho algo por ellos. Son la convivencia y aportar felicidad en común. Son evitar las preocupaciones porque ocultas que lo pasas mal. Son preocuparse por los demás aunque tu lo estés pasando mucho peor. No hay que publicar los pequeños logros con fines beneficiosos. Se pueden poner muchos ejemplos y de todo tipo. Los más sencillos suelen ser los estéticos. Aquellas personas que sufren unos meses porque han cometido muchos excesos y que después del logro, hacen una vida normal. Son sufrimientos puntuales. Quizás sea peor elogiarle y no recordarle, que te has pasado tu con un mal hábito.

Podemos coger muchos elementos de diálogos interesantes. Spiderman. "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad". Me gusta mucho esta frase, porque se hace eterna. La responsabilidad de haber recibido un don, causa un efecto para siempre. Esto te convierte en un héroe si lo vives bien y lo haces por los demás.

Lo más grandioso de vivir tu pequeña lucha cada día, es que con el tiempo, sin darte cuenta. Si abres tu corazón a lo que Dios te ha dado, descubres un mundo nuevo. Puedes ver la vida de dos maneras. Una que cogemos muchas veces y que nos ocurre a todos en muchas ocasiones. La pesimista y egoísta. Donde hay enfermedades como la que conozco, que tienden a esa situación de forma natural y contra la que lucho TODOS LOS DÍAS. Y la segunda, la visión especial. La mirada que llamo "comprensiva". Un mal tan fuerte en uno te cambia el corazón. Te cambia la forma de ver las cosas. Tienes otra realidad y descubres un entorno nuevo y una forma nueva de ver a las personas. Se padece algo que el resto no entienden, aguantas lo que ninguno ha comprendido. Ves a los que lo pasan mal sabiendo todo lo que tienen y su mirada buscando un apoyo. Puedes ofrecerte. Porque has pasado por algo peor y te ven sonreír. Encuentran en ti una superación de un mal, un dolor que arrastra. Comprendes que ser un héroe no es lucirse ante los demás. Sino en los peores momentos, encontrar el silencio que te hace cómplice. La mirada de quien pasa lo mismo que tu sufres y ver, que todos los días, tienes un corazón que desborda alegría y generosidad. 

En los peores momentos, te apoyas en quien te ha dado esta Cruz. No lo niego. Muchas son las ocasiones en las que me he enfadado. Sigo con momentos en los que me he ido, enfadado y harto. Reprochando lo que me han dado. Sin comprenderlo. Sin, naturalmente, quererlo. Pero tengo que volver, y al rato, recuerdo. Todo lo que me ha hecho descubrir algo tan terrible, es sólo ver lo mejor en muchos momentos. Y estos, sólo se viven, cuando cambia tu vida. Sabes, que aunque nadie lo comprenda, que nunca sufrirán ni padecerán todas tus miserias del día, cuando incluso se te reproche en todo momento los defectos que causan tus problemas y que afecten a la convivencia. Seas blanco de quejas porque no llegas con tus limitaciones. Todos los detalles, si aprendemos a cambiar nuestra vida. La forma de ver, siendo comprensivos y valorando los que de verdad luchan cada día. Entonces, nos podremos dormir, cada día, sonriendo y recordando: gracias, por darme la oportunidad de ser un héroe y poder ver héroes de verdad que antes nunca había visto.

Mi único mensaje a un periodista deportivo fue a Pablo Martorell cuando leí su artículo.
Un héroe no es el que a la vista de todos saca pecho y se deja elogiar. Estos son los mejores casos. Los únicos héroes. Los que cada mañana, sin saberlo el resto, entregan su corazón en intimidad con Dios y salen a comerse el mundo. Harán todo lo que puedan, lleguen o no a conseguirlo.

No se lo diré, pero tengo muy presentes a todos estos héroes de verdad que he conocido y veo, cada día luchar de verdad.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Un examen.

Cuatro meses interesantes. Un paso adelante y muchos momentos para crecer. Experiencias, reacción y mucha actividad. Me he parado y me he puesto a pensar. Al final, un pequeño momento de examen, me alegra cada día hacer las cosas de esta o aquella manera y en definitiva, el día siguiente sea otra batalla por hacer las cosas bien.

El examen comienza en agosto. Con un día que sin ganas de hacer nada, sorprende que conoces gente muy buena y a la que con el tiempo, se ha cogido mucho cariño. No esperaba algo así y en muchas cosas innumerables, puedo haberme equivocado. Pero la ilusión, no me la quita nadie. El espíritu de volver a interesarme y querer hacer algo especial. Disfrutar de buena compañía y entretenerme de forma sana.  Olvidar mis errores y mirar al futuro. Saber que con mis virtudes y mis defectos, puedo volver a empezar y dar no solo todo lo bueno que me han hecho sentir que no tenía, sino, tener muchas mas experiencias y ser mucho mejor con lo que el tiempo me enseña. La gracia de equivocarte es que si con humildad asumes tus errores, el día de mañana harás mejor las cosas. Siempre el espíritu de rectificación y de evitar la soberbia de creernos infalibles hará que todo salga mucho mejor. 

Podría seguir contando la historia de esta y aquella. Siempre lo hago y no es menos esta ocasión. Rubia, morena, da igual. Ya tienen estampado su momento grabado con pluma sobre mis apuntes. Es algo que no se si verán porque por mucho que escriba aquí, las intimidades siempre quedarán reservadas. Además, todo lo especial que pueda haber escrito, por una circunstancia u otra, siempre se altera. Sin embargo, me cuesta olvidar o dejar pasar tan buenos momentos. Detalles especiales que hacen únicos esos pequeños instantes. Una sonrisa o una mañana. Enseñar para compartir una pasión y hablar, no me importaba el asunto, me interesaba escuchar todo lo que dijera. Tantos momentos en los que pensar y recordar. ¿Tantas cosas hice mal? La respuesta es demoledora, un espíritu crítico se apodera muchas veces de mi. Lo que llamo mi propia guadaña. No dejo nada sin arrasar y sobre todo, una idea: quien no te ha sabido valorar ni apreciar es porque no has sido claro. No te has dejado conocer. Esto surge muchas veces porque en muchas ocasiones, no quiero descubrirme, esa sonrisa pudo sacar todo de mi, pero mi falta claramente estuvo en no ser yo quien la apreciaba sino una costra con aires de estupidez intentando esconder la bondad y cariño que de mi interior pedía paso.

No puedo cambiar mi forma de ser, según muchos, siempre se me ve a distancia mi interés. Yo no lo niego, es más: es real. Un interés por cada persona. Puede sorprender, y siempre me hace pasar malas jugadas, pero aquí, quien realmente es verdadero es el que por corazón y con todo el cariño, da todo lo que puede por los demás. Desde siempre, esto me ha hecho pasar algún mal momento. Y no creo que sea menos el resto de mi vida. Si el resto del mundo quiere interpretarlo como que estoy llendo a por todas, es libre de interpretarlo. La única realidad, es que por todos los que me he interesado y a todas por las que he dado algo, siempre he sido igual. No me reservo casi nada. Ahora bien, dar un paso adelante con cualquiera, que sigan esperando. Porque no soy el que los da fácilmente. No entiendo las películas que la gente se monta. Me gusta ser generoso siempre que puedo. Pero si se que tengo un tesoro y no lo voy a regalar. Estoy cansado de las estupideces y voy a medir hasta el punto de ser tan egoísta como el resto del mundo.

Para liarla bien. La pelirroja, no da nada de juego y solo parece mostrar interés al decir tonterías. La rubia, podía encantarme y me ha quitado las ganas de hacer lo imposible. La morena, eterna espera, pero espera vacía de argumento. Da igual quienes, cómo o quieran ser. Con ninguna he tenido un claro adelante. La piedra ya mencionada sigue enfriándose poco a poco. Consecuencia, me sigo centrando en otras cosas.

Después de un buen examen, siempre viene un buen propósito. Y tras estos meses seguiré con mi plan profesional y el más importante, desarrollando mi vida interior. La sociedad ha ganado y ahora toca la misión de esforzarme en ignorar a las chicas. Hace unos meses decidí dejar escapar algún rayo de mi corazón y para ser despreciado así, prefiero no volverle a dar mas oportunidades.

martes, 19 de noviembre de 2013

Huir de tópicos - la antesala de una reflexión para mejorar.

Como siempre, el facebook y las redes sociales dan mucho juego y aunque estoy cada vez menos pendiente, se observa claramente cómo somos menos creativos. En general se copia o escribe frases mas o menos cercanas con afirmaciones sin argumentar de pequeñas virtudes o experiencias.

Con el paso del tiempo, descubro poco a poco, que son todo "ilusiones". Detalles y miserias de algo mucho mas grande. Nos estamos empequeñeciendo y creemos que hay gente especial por decir dos cosas. Tengo la fortuna de irme poco a poco de las apariencias y conocer verdades. Una sola verdad para ser más concreto: "Yo soy el camino la verdad y la vida" (Juan 14 6). Y es que a medida que nos adentramos en la palabra, vemos como ridículo todos los detalles en los que se anclan y ponen esperanza las personas. 

No necesito compartir frases buenas, no necesito copiar a artistas. Lo mejor de todo es que cada uno, desde nuestro corazón y aprendiendo a amar, con sencillez, humildad, generosidad y bondad, podemos ser los mejores protagonistas que puede dar la vida. No hay que cambiar el mundo, debemos potenciar nuestro corazón para los demás y así surgira el espíritu con el que lograr los mejores cambios. Ser un lugar de paz y donde los demás, no busquen, encuentren lo que el cristiano tiene y de lo que se alimenta, que es Dios mismo. No hay mejor frase ni comentario que describa la persona que está en comunión con Cristo. 

Todo esto, a cuento de que. Pues muy sencillo. El miércoles pasado estuve dos horas hablando con una persona especial. No me andaré con rodeos, hicimos repaso familiar, tratamos a todos con cariño y estuve preocupado por otras cosas. Luego hablamos de hábitos de conducta que podemos ver de diferentes maneras, pero que a fin de cuenta, tiene un fin común, esto implica que podamos hablar con profundidad de asuntos que preocupan al alma y las conclusiones, siempre son las mismas. Caminos diferentes pueden llevar a un mismo lugar. Y si se hace con entereza, honradez y sacrificio, el camino se puede ir haciendo. No hace falta que cuente diálogos. No se tiene por qué mencionar (aunque debería haber grabado la conversación) todo lo que se dijo. Las conclusiones, se puede llegar a ellas en la oración y con el aliento del Espíritu Santo. Pero esto que cuesta años comprender, tiempo de amar en la oración y cada día descubrir cosas nuevas por las que luchar, no deja de ser algo mucho más grandioso a empaparte de los que otros han dicho en su contexto. ¡Deja de copiar y empieza a vivir tu vida! Una vida con deseo de santidad y bien donde descubrirás que siendo tu mismo, te enfrentarás un mundo nuevo en todo momento.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Cuando se pierden las ganas de escribir...


Siempre tengo ganas de escribir pero últimamente, se me han quitado. Es extraño, pero daría las gracias a algunos altibajos. He tenido la oportunidad de leer lo que escribía hace unos cuantos años y después de leerlo, he pensado. ¿Dónde estoy?

Entonces escribía un chico ilusionado sin persona a la que enamorar. Ahora, todo lo que leo, son pequeños detalles. Me doy cuenta de que vale de muy poco decir lo que sientes. Pocas son las palabras que pueden describir bien tus sentimientos con sinceridad, si no puedes decírselo a la persona con quien quieres compartirlo.

Quizás esos detalles sean reales o tal vez todo lo que escribo son mis pasiones en la otra persona, pero cada vez que lo leo y me imagino, realmente es así de serio mi cariño hacia esa persona. Naturalmente, no. Me suelo reír mucho con las entradas de blog que escribimos algunos. Tal vez me hacia gracia leer lo que tantas veces he escrito yo en mi cuaderno y cómo hay gente que lo comparte con gran mérito y entusiasmada con lo que lee. Así nos va. Seguimos haciéndonos ideas fantásticas de cómo deberían ser las cosas sin darnos cuenta, que a tu lado, habrá gente que te aprecie mucho más que cualquier blog, película o cuento de hadas.

Tal vez pueda desorientar el norte de vez en cuando y si, paso unos días bastante malos por dentro desde hace un tiempo.  Pero sigo enamorándome de las personas que tengo cerca y mi corazón sigue ganando la batalla a mi capricho y egoísmo. Vivo la vida dando gracias, disfrutando cada momento y cada mensaje. Aunque esto, también tenga sus peores momentos.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Felices pesadillas

Es tarde. No se que me hace escribir. Suena una musica amarga. A mi alrededor trafican susurros. Sobre mi espalda hormiguean diferentes fuerzas. En la calle, se oyen risas de viajeros. Molestan los pasos. No hay luz pero veo todo. Sombras y reflejos me miran extraňados hablando entre ellos. Les devuelvo la mirada molesto con sus secretos. 

Las mismas preguntas. No quiero dar mi respuesta. Me siento manipulado. Como si fuera el único a mi alrededor que todavía no se ha encontrado. El azúcar se me dispara, pero tiemblo como si me faltara. Cierro los ojos y pienso. Necesito despertar de esta pesadilla. ¿Quien me ha metido en este laberinto? Yo no quería verla. No podía hoy. No puedo corresponder su sonrisa. No estaba preparado. Mis sueňos sobre fantasmas deshacen mis ideas. Solo me pintan una y otra vez la sonrisa y dulce mirada que causa este mal dormir

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Escupiendo a barlovento.

Otra expresión que me ha encantado. Escupiendo a barlovento. La explicación es sencilla. No me doy cuenta una y otra vez que soy así de idiota. Supongo que esto va a ser para toda la vida.

Empiezo a dejar de creer en tantas cosas y personas, que las decepciones que me llevo me hacen sentirme así. Escupiendo al viento. Lo bueno es que es una tontería como otra cualquiera y después de este verano, viene otro.  Aunque me decepcionen en algún momento puntual, siempre recordaré lo mucho que quiero a las personas y desearía pensar que el resto del mundo se olvidara tan rápido como yo de las cosas que no nos han gustado para volver a disfrutar con ellas. No tengo que añorar y demostrar nada, sólo levantarme pensando en quien quiero cada día. Porque al resto, sale solo.

Hay días que te levantas con mal pie. Hoy es uno de esos. Tengo ganas de hablar, pero no me sale hacerlo. Quiero decir cosas, pero no salen de mi. Tiene mala pinta. Supongo que esto volverá a durar. Hay veces que no quiero ser como soy y se junta que no quiero saber nada de nadie. 

Moriré luchando. Si bien es cierto que dos estupideces me han reventado, no seré yo quien cambie de opinión. Nadie me animado y todos han dicho lo mismo. No puedo cambiar mi forma de ser y no se si aceptar lo que en el fondo se que es verdad. Eso no quita, que seguiré escupiendo a barlovento aunque primero, me limpiaré la cara.

Puestos a escribir chorradas, lo malo de mezclar seis cosas, es que ni yo se cual es la que realmente esta haciendo daňo. 

martes, 29 de octubre de 2013

Los mares en calma no hacen buenos marineros.

Dos semanas de tormenta interior pueden tener efectos muy positivos. Redescubrirse uno mismo y conocerse mejor sólo es el comienzo. La precisión en el conocimiento interior hace que exteriormente funcionemos un paso por delante de nuestras expectativas. 

Cuando Cristóbal Colón emprendió su viaje, no esperaba encontrarse con América. Buscaba ir por el oeste hacia Asia. Aunque decían entonces que era un viaje demasiado largo los que creían que la tierra era redonda. Pero ese espíritu, esa decisión, es todo un ejemplo de alma luchadora y sobre todo magnánimo. Cómo me ha llamado poderosamente la atención siempre esa palabra. Me gusta la idea de tener un espíritu aventurero. Por supuesto que tengo sueños e ilusiones. Tienen nombre y apellidos. Quizás me quede corto comparándolo en un viaje como los de entonces, pero eso no me debe torcer el espíritu. No quiero dejar de sentirme un aventurero. Mi tormenta pasa por no anclarme en si hacer el viaje o no. De si pelearme por darle o no darle esto o aquello de si decir o no una cosa. Mi espíritu es mucho más grande, mi corazón, es un faro para su vida si quiere verme. No deseo perder el tiempo en limitaciones, voy a salir a navegar y encontrar nuevas tormentas y nuevas aventuras. Entonces, siempre, tendré la oportunidad de mirarte y decirte cada día: ven conmigo. Tú, eres mi mejor aventura y mi capitán, nos quiere a los dos.

Después de una tormenta siempre viene una calma. ¡Cómo el mar nos enseña que la vida se ha vivido por muchos antes! Hay aficiones que enseñan mucho. Hay experiencias que aportan más. Pero sin ninguna duda, pasada la tormenta, disfruto de la calma. Una realidad no acorde con mis inquietudes, me encanta hacerme a la mar y vivir experiencias. No soy de los que se dan mucho tiempo a salir a por los desafíos, pero el respeto esta por encima de cualquier aventurero.

Cada día en el mar es una aventura nueva. Como cada día de tu vida. ¡Tú eres el protagonista! Así, sin más, en tantas aventuras que he vivido, siempre hay una figura que me atrapa y enamora. Las sirenas. Poco he leído sobre su historia y cómo surgen en las novelas e historias. Naturalmente, leyendas del mar. No creo que encontremos muchas sirenas en el desierto, en las montañas o en bosques. Esos ya tienen sus leyendas y fantasías. Pero mis queridas sirenas. ¿Cómo las encontramos en el día a día? Pues es bastante fácil, enamorándonos con su belleza, sus voces, su semblante, su esencia, todo lo que una chica muy atractiva hace que sea así durante una época de su vida. El tiempo que quita la respiración por donde pasa. El tiempo que te para el corazón para observarla. Momento en que cuando habla, encanta. Si se dirige a ti, te hipnotiza. Tiempo en que sus canciones te atan enamorado. Son tantos los argumentos que te dejan helado de una sirena, que a veces no te das cuenta de que hay demasiadas y querer estar pendiente de todas no hará sino perdernos en un infinito de ilusiones y desesperaciones porque harán sufrir. Me cuesta entenderlo, pero no se les puede dar nada mientras no sean ellas las que quieran algo de ti. A pesar de que engañen y manipulen. La fortaleza y capacidad de sufrimiento por ellas es lo que si que puede hacer que te canten para toda la vida. No hay que dejarse engañar por ellas ni entrar en sus juegos.

Es la cruda realidad, pero la verdad. La religiosidad del marinero, surge de la visión de momentos que aterran al corazón mostrándose la fuerza de lo desconocido. No hay lucha de sentimientos ni voluntad que supere la creación y su naturaleza. Sobrecogen las desgracias y estrechan nuestra seguridad. Humildad, respeto y generosidad son virtudes que en el día a día nos hacen más fuertes. Abandonarse y pedir ayuda no es síntoma de debilidad. ¡Quiero dejar mi soberbia a un lado y guiarme en lo que deseas! Contigo, llegaré siempre a buen puerto.

Dice un refrán marinero: "penas y olas nunca vienen solas". ¡Que gran verdad! Sin embargo, hay olas que se pueden navegar y evitar y penas que no siempre se deben recibir. El secreto suele ser la actitud. El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie y el realista ajusta las velas. ¿Quién eres tú?

jueves, 24 de octubre de 2013

¿Reacciones impulsivas o inteligencia experimental?

Ha surgido esta pregunta. Si alguien quiera opinar... da bastante juego.

Me gusta observar a las personas y cuando hago un batido de observación con procesamiento de información, surgen muchos detalles interesantes. Ese colacao, frío, con burbujas que dan tos, que sabe tan bien por las mañanas de verano (y no tan verano), da un juego genial.

Realmente, ¿que espero yo de las personas? Cuando veo películas románticas se perfectamente que es todo falso. Que en realidad, son una serie de acontecimientos y circunstancias bien colocadas y ordenadas en un tiempo imposible de cumplir. Toda vida es una comedia romántica si sabemos respetar los "tempos" y "olvidamos" los momentos malos. Digo olvidar, que en realidad, son muy interesantes. Pero en cine, queda feo.

Oficialmente, no se si debería dedicarme a ser guionista de momentazos de comedia romántica. Se me ocurren muchos, muchísimos y algunos, hasta pasables. Sin embargo, estos momentos los empaqueto en las reacciones impulsivas. PELIGROSAS. Por este motivo, me vuelve, ¿qué esperas de una personas? Sigo leyendo historias, cuentos, blogs, hasta panfletos sueltos de personas soñadoras, que le dan gusto a las palabras montando su escena ideal. Nos manipulan el entendimiento. Son bonitas: posiblemente. Literalmente cuidadas, si. Ilusionantes: mucho. Pero todo vacío. Vacío de amor. Vacío de cariño. Sin nada de una relación virtuosa. Lo podemos llamar sensiblería. ¿Necesaria? Por supuesto. No digo que no sea fundamental. Pero demasiada, engaña.

Sigamos el proceso. Que es eso de la inteligencia experimental. Vi una película que decía una frase interesante: mi novia actual es la reacción a las cosas que no me gustaban de mi novia anterior. En parte tiene su miga, la gente se va conociendo. Se observa, al final, ¿qué decide? Hay muchos tipos de personas, pero la realidad, es que sobre la mesa de decisión, juegan su papel un sinfín de circunstancias. Hay quien tiene muchas virtudes de un tipo perceptivo (sensibles) otros tienen virtudes vitales (ánimo) otros virtudes prácticas (habilidades) y los hay quien reciben dones especiales. Estos se pueden ganar. Pero hoy en día, son los menos observados. ¿Cuáles? Personales e intransferibles que marcan diferencias. Y esto, no sólo ocurre con una novia. Amigas, amigos, perros, gatos incluso algunos muebles si te descuidas. ¿Quién no echa de menos ese sofá calentito en su casa con un buen libro/peli una manta y la lluvia fuera? Y por que no... un colacao calentito con un par de galletitas.

Si seguimos con la inteligencia experimental, aquí juega un gran papel la edad y lo que se ha vivido. Los detalles de nuestras experiencias y el gusto por las cosas que con los años hemos dicho, me encantaría tener esto o aquello. Es una buena elección complementarse con aquella persona que tiene virtudes que no tienes tu. Pero también es cierto, que la empatía y sólo con miradas se pueden decir muchas cosas. Hay quienes hoy no se entienden, pero que mañana, no les hace falta decirse nada, porque se pasan toda la vida deseando entender lo que hace el otro. Esa chispa hace que se conozcan más que aquellos que son como dos gotas de agua, cuando las circunstancias cambian, todo se rompe.

El equilibrio es siempre la estabilidad. Las virtudes cardinales como guía en tu día a día. Una referencia clara de lo que hacer y no hacer. Tener una vida en búsqueda de la verdad en un mundo falso. Aquí es donde las decisiones impulsivas generan expectativas. Y la inteligencia experimental saca adelante a los mas valiosos.

¿Que esperas de otra persona? No sabría responder a esta pregunta. Supongo que poder corresponderle mas que lo que ella pueda hacer cada día. Impulsiva, o experimentalmente me da igual cómo lo piense, estar enamorado te hace tomar las decisiones de otra manera.

sábado, 19 de octubre de 2013

All the sweet details, every thing that i saw and why you never know about it

A veces me gusta poner cosas en inglés para decirme, sí Indi, eres víctima de la estupidez. Me parece que el inglés es limitado y me apasiona usar el castellano para describir, leer y soñar. Sin embargo, una frase clara y fundamentada en inglés, genera la fuerza y pasión que el mal uso del español limita nuestro discurso.

Con esto, explico: esta entrada será cortada en breve. Se trata de una pequeña reacción. Un mínimo impulso a recordarme a mi mismo seguir pendiente de recordar, enamorar y fijarme en los detalles íntimos de los demás. Lo que cada día me enamora de las personas y en esencia, vea su voluntad. Vea sus caprichos y sus deseos en las obras. Ser capaz de observar lo que quiere hacer, porque en nuestros actos, reflejamos el amor puesto en las cosas. El cariño que tenemos hacia las personas y el sufrimiento causado por las acciones que bailan a nuestro lado.

A veces pregunto, otras cuento mis estupideces. Pero no, no revelo mis sentimientos tan fácil como muchos pueden creer. Soy muy celoso de mi intimidad y a diferencia de lo que muchos últimamente creen,  mi gran dolor hoy es sufrir como mi corazón se hace de piedra ante los demás. Un agudo dolor, sufrido y constante como si agua helada recorriera mi cuerpo por dentro poco a poco.

Y ¿qué detalles son esos de los que hablaba? Pues ante los comentarios anteriores, son bien sencillos, los que hacen sangrar una piedra para derretirla en fuego. Los detalles, que te dibujan una sonrisa, los detalles que recuerdas todos los días y los detalles que te mueven a lo que creías que no podías hacer. Esos dulces momentos donde hasta el que los hace, pasa por alto cómo han sido cariñosamente observados y ahora, recordados. La esencia de unos instantes que despiertan los sentidos dormidos en el momento más incomprendido. Esos detalles, como no esperar al despertador para levantarte por querer ir a verte.

Detalles, que al contarte, no sabría si te dejaría sin habla o dejarías de hablarme. 



lunes, 14 de octubre de 2013

When words are not enough...

Creo que no he leído, estudiado ni escuchado suficiente en toda mi vida para describir bien detalles de cosas que ocurren cuando menos lo esperas. Sea tal vez miedo... O simplemente el que no quiera hacer nada ahora por no borrar ni un segundo de esos recuerdos. Vuelve a ocurrir, el tiempo pasa a toda velocidad. Los segundos de un recuerdo, se hacen minutos de mi vida. Y unos minutos recordando, me hace estar horas soñando. 

Dudo entre apuntar para recordarlo o dejarlo pasar, como un sueño que nunca se vuelve a vivir. Entre las consecuencias, que ya me da miedo hasta escribir porque las palabras pueden ser equivocadas cuando se leen sin entender los momentos. 

Que demonios... Por que no decirlo. Hacia mucho que no pasaba horas navegando solo. Siempre digo que me gusta compartir. Pero poder disfrutar navegando tranquilamente, me ha dado una paz que hacia mucho no tenia. Un momento para parar, mirar el horizonte y con el susurro del mar y fuerzas naturales tener mi momento para rezar y dar gracias. Olvidando todo lo que tengo que hacer y todo lo que me viene por delante.

He terminado el fin de semana sin dar una opinión. Sin decir nada de nadie, sin hablar de que me ha encaprichado y que no. Puedo contar todo eso, puedo decir unas cosas u otras. Pero este fin de semana, ha tenido mas momentos especiales gracias a poder compartir algo que me entusiasma con otras personas. Aunque mi Murcia, la vela y su esencia sean suficiente para coger de otra manera, lo que toca hacer hoy. Ya echo de menos algunos detalles que quizás con palabras no puedo o no quiero describir.

sábado, 5 de octubre de 2013

Una crítica social

La realidad del día a día viene marcada por el imperceptible dialogo del demonio en las tentaciones con las cosas buenas. Una frase para mi gusto, muy delicada. Lo peor, que la vivimos y sufrimos. Es posible que algunos nos preguntemos lo que significa una afirmación tan delicada. Y la explicación no es nada sencilla. Pasó por encima Chesterton. Lo han dicho JPII y Benedicto XVI en bastantes ocasiones. Los que montan negocios humanos se ven como nuevos salvadores y exigen un valor humano sobre algo que trabajan como su negocio. Es un tema delicado a desarrollar.

Son muchas críticas, que de hechos buenos, surgen terribles males. Cada vez peores. Y lo peor, la fribolidad con la que se comparten, la imagen con la que se difunden y la falsedad que generan, empieza a coger un matiz, muy muy peligroso. Estamos perdiendo la vergüenza de hacer las cosas mal y nos preocupamos en ocultar los males con imágenes de pequeños detalles heroicos de personas que no conocemos y circunstancialmente dan un gran ejemplo.

Podría escribir de las miserias de cada uno, pero no. Aquí no necesitamos machacarnos unos a otros. Lo que realmente nos falta es verdadero amor por el prójimo. Verdadera amistad. Máxima sinceridad y mucha lealtad. Un ejemplo evidente son los vídeos y testimonios que cada vez se comparten a mayor velocidad en redes sociales. Dar publicidad a historias increíbles. No dudo de ellas. Dudo de la transmisión. Dudo de cómo generamos una imagen que no es real. La evolución de los pecados lleva a que estos pasen desapercibidos. Y con esto, el examen de conciencia y propósito de enmienda no se lleven a cabo. No, esto no es una apología de la confesión. Es el hecho de que lo que hacemos mal, no nos avergüenza. Pasa por encima y lo ocultamos con el deseo de vivir historias increíbles. Cada vídeo, cada testimonio. Nos puede sorprender. Y eso es muy grave. No luchamos por hacer cada día una vida heroica. Nos fijamos y compartimos lo de los demás sin desear que los de nuestro alrededor los que conviven día a día con nosotros seamos especiales.

¿Cuál es la crítica? No es sencilla. Basta con llegar a la cama y decirte, ¿que he hecho yo heroico? Y ahí, en tu respuesta. Tienes mi crítica. Nada. No hemos hecho nada. Ningún esfuerzo. Y es muy fácil. Así rompemos amistades. Así perdemos confianza. Un mensaje de whatsap no aporta nada. Es muy fácil. No hay cariño. Coger a las ocho el coche después de trabajar todo el día para ir a ver un amigo y tomar una cerveza durante media hora. Ya es un hecho heroico. Y te vuelves contento. Porque si, has hecho algo por alguien. Tengo miles de ejemplos. Hace no mucho, una persona que me ha sorprendido. Queda con otra y se baja 45 minutos en autobús para verse. Sin saber yo que se dicen, pero... ¿alguien hace eso? una cosa tan sencilla, que debería ser normal. Me parece excepcional y me ha asombrado. Estaba "celoso" de que ese otro mereciera tal atención. Daba igual el esfuerzo que yo hiciera por hacer lo mismo. Romper mi tarde de trabajo con clientes, inventar una entrega o colgar el teléfono que no paraba de vibrar por estar atento a cada segundo que me habían concedido. 

Aprovechar para ver a mi familia y no contar la decepción del momento y estar contento sabiendo que no siempre tendré esos momentos tan buenos de compartir sus ratos de cartas. Mil detalles que para muchos puedan ser increíbles. En mi caso, me han descuadrado y roto toda la ilusión. Pero me han hecho, sorprenderme más. Quizás parezcan cosas pequeñas. Pero estamos faltos, muy faltos de pequeñas heroicidades. Porque son, las que día a día, ocultarán nuestras miserias y recompensan el propósito de enmienda de nuestros pecados.

Unos momentos que quedan en el tiempo, historias buenas y malas. Gracias y desgracias. Todos nos hemos equivocado. En mayor o menor medida, todos hemos vivido mismas situaciones. Las tentaciones no se inventan. Los errores no son nuevos. Pero la mentira, el engaño, la ausencia de compromiso por desagraviar nuestros males, esa ocultación, esa falta de vergüenza ante lo que hacemos mal ocultándolo con las cosas de otros, es a día de hoy, un mal terrible. ¿Dónde están nuestras luchas? ¿Qué hemos por los demás? Cuesta ver peleas por la imagen. Sigo a las personas en facebook sin saber muy bien que hace. Sesiones de llamar la atención... necesidad de afecto. Se están ocultando muchas carencias en las redes sociales. Y no se están rellenando esas carencias con el trabajo de luchar por superar la vergüenza de nuestras deficiencias. Si, lo estamos haciendo de forma descarada y sin ningún tipo de pudor. Barremos la casa y escondemos todo debajo de la alfombra. Es una crítica a lo peligrosos que nos estamos haciendo. Donde la sinceridad es un bien escaso, y donde las mentiras empiezan a hacer mucho daño a las relaciones.

Podría citar muchas frases del Papa Francisco. Pero si no lo hago es por una razón muy sencilla, no las publico, no las comparto, no las comento, porque si las coges, lees y con humildad aceptas, te das cuenta de que te afectan de tal manera, que sólo un hipócrita es capaz de tirar la primera piedra y decir nada de ellas. Recibirá una imagen bonita, será algo increíble. Pero el mensaje viene de lo que cada uno quiere luchar. Y no. No es un camino fácil. La humildad y aceptar que el diablo dialoga con nosotros como si de un amigo se tratara, puede ser el primer paso para descubrir, que socialmente, estamos bastante podridos.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Lo más grande de este mundo

Hay películas que sin tener la magnanimidad y fuerza de una obra maestra, dan pinceladas sobre los detalles que más huella y poder se encuentra en este mundo. Una película que usa palabras grandes, que muestran historias complejas y pasadas moralmente, puede llegar a tener un trasfondo que si se mira bien, encuentras el mejor momento de la vida de algunas personas.

No todo el mundo está llamado al matrimonio, pero los que si que están, deben plantearse y vivir con un aspecto. Qué es lo más importante de su vida. Me pregunto ahora, por qué los chicos, nos ilusionamos, nos gusta, nos enamora y finalmente, no podemos dejar de vivir por una chica. Es interesante darse cuenta de cómo salen las cosas.

Esto no es lo más grande. Hay quien vive pendiente de querer conseguir una chica, de enamorarla y sea como un trofeo. El mejor trofeo de un chico, no es lo que consigue. Tengo muy muy claro, después de tiempo, que lo mejor en esta vida es conseguir que una mujer acabe enamorado de ti. Porque en esta vida, en este mundo, no hay nada más grande que hacer que una chica te quiera. Seremos suyos, le daremos lo que quiera, pero sólo que ella pueda querernos y poder saber eso, es suficiente para que toda la vida podamos aguantar todo lo que se nos eche encima. Amar a una chica es hacer cada día que pueda volver a enamorarse de ti con deseos, palabras y obras

jueves, 29 de agosto de 2013

La magia de un día cualquiera


¿No crees que las historias reales tienen magia?
¿Nunca te has despertado descubriendo que todo es diferente?
¿No has soñado con que todas las épocas se juntan en un mismo momento?

La magia nace de la imaginación, y la imaginación de los sueños. Cuando un día te despiertes y no sepas si sueñas, déjate llevar. No quieras despertar. Y así empieza un día lleno de magia: despertando
Un sueño, los niños siempre son los protagonistas porque siempre juegan. Y así, Todo es más divertido. Las preocupaciones y las dudas se ignoran. Porque son todo príncipes y aventuras. No hay esperas. No existe el tiempo. No entendemos las tristezas. Menos tú, que luchas entre despertar y soñar.
Y cuando te dejas llevar por el sueño…
Y si abres los ojos todos los vivos colores te desbordan. No sabes dónde ir. Pero ves sólo un camino. Te encuentras con otros soñadores dormidos. Estas sólo. ¿Qué buscas? ¿Por qué nadie te empuja a seguir durmiendo? Sólo hay color, todo se ve con más claridad. Han desaparecido grises y negros. No hay horizonte cercano. No se encuentra el tiempo, no sabemos qué hora es, todo lo que nos ata desaparece. Hay una elección, saltar. Animarse con fe, no sabemos quienes somos ni que nos espera, parece que somos el juego de alguien más grande, que nos acuna, pero que nos invita a vivir nuestra vida. Y seguido a esto, todo desaparece, el camino se empieza a ocultar, caminamos a una tormenta, olemos el ozono corrupto por los rayos. No sabemos si seguir adelante, pero la aventura llama. El agua fina empieza a calar y nos duele. No sabemos que espera este comienzo. Nos hacemos a esto, adaptamos sin dificultad, pero la tormenta nos ha calado.

Tras su calma, nos resguardamos en un lugar, lleno del mejor manjar. El sufrimiento de un momento frío, que nos ha arrancado un mal comienzo del día unas dudas, nos despeja este momento. Para parar y coger fuerzas. Porque esto sólo ha empezado. Siempre hay sorpresas. Las comunicaciones son especiales y así, como con el miedo a lo esperado, un ratoncillo aparece, con un pequeño papel atado a la cola. Con cuidado, y su mismo temor al acercarme, le cojo el mensaje. Esta en blanco. Pero se quien lo envía. ¿Por qué esta señal? ¿significa algo? A veces de un papel en blanco tiene el mensaje que nosotros deseamos que contenga, cuando nada más lejos de la realidad, esta vacío y sólo contiene nuestro sueño. Pero este mensaje, era especial. No sabía lo que ponía, pero lo guardo porque pesa todo mi deseo. Y se que en él, aparecerá el mensaje de quien lo envía sin saber cómo será posible.

 Seguimos nuestro camino, nos cruzamos con más personas. Vivimos un mismo sueño. Pero cada vez encuentras más criaturas. No todas han visto nuestros colores porque no conseguimos encontrar una mirada de ilusión. Seguimos caminos, unos perdidos. Otros no seguros, hay muchos, y siguen más. Cada vez más animales. Nos cruzamos con otros conocidos, no sabemos nada. ¿La alegría de verse ha desaparecido? Entramos en un mundo nuevo. Donde la velocidad ha cambiado, este ritmo nos saca de la observación, para no sufrir lo que antes parecía algo increíble, se convierte en una lucha. Los que empezaban tranquilos cambian a ser ogros. Empujados por la fuerza de dragones, de diferentes colores que vuelan al compás de colores verdes y rojos. Esquivamos fuegos. Lo que parecía un sueño se convierte en una batalla. Miles de ogros en dragones buscan ir más veloces y hay quienes en esta batalla echa fuego y ves gritar. También encuentras el temor de pequeñas princesas que no saben cómo evitar tanta violencia. Quiero llegar a un destino que no encuentro a observar. Todos diferentes destinos. ¿Por qué nadie lleva mí mismo camino donde esta mi luz, mi guía, todo lo que sueño y que en su día me cuida? ¿Cómo me lleva por este camino donde deseo encontrar el sueño del que cada día despierto y cuando miro a mi lado ha desaparecido?

La verdad, esta pequeña batalla se hace complicada. El día en sí se hace duro. El camino se pierde, tengo enfrentamientos con ogros temibles. No simpáticos con cara de buenos. Esos que en un descuido, me arrancan la cabeza. Con mucha dificultad, poco a poco, llego a la meta. Mi instinto me indica que siga. Mi corazón anula mis dolores. Mi fe, señala el camino. Comienza una nueva historia, parece que los fantasmas presentan su invitación, primero un rayo. Atravesando mi paz. Otro, uno después y un continuar de entes me localizan. Me encuentran, mi sitio no era este. Resuelvo sus penas. Alegro su sueño. Les indico que en mi camino, hay lugar para todos. Pero cada uno sigue el suyo. Les ayudo a ello. Les corrijo sus problemas. Los fantasmas, poco a poco, van desapareciendo. Pero a mi, me están agotando. El día se hace largo. El sueño, cuesta aceptarlo que es tan sufrido. Sólo estoy a medio camino y ya me faltan fuerzas para acabar el día. Sigo pensando en el mensaje. Pero mis dudas hacen que lo vea algo inalcanzable.

Siempre las dudas, son absolutamente incompatibles con la seguridad de sabe que mi camino sigue recto y que está al final mi deseo. Es extraño. Porque ocurre que no es un deseo, sino ser un deseo lo que espero. Este sin sentido, este mensaje vacío. ¿Qué es? Vuelta al momento, hay que decidir sobre le mensaje. Lanzamos una respuesta a ese mensaje blanco. Escribimos y lo lanzamos al aire, vemos como desaparece y andamos. Entonces ahora sabemos a donde ir. Hemos puesto nuestro sitio y nos dirigimos a él. Esperamos sentados y observamos. Todavía algún fantasma lanza un rayo, pero falta poco para saber si habrá una respuesta y mientras esperamos, un claroscuro de esperanza y desesperación se respira en el aire. No estamos sólos. Los ogros caminan a nuestro lado. Es un momento diferente, la tarde se nos ha echado encima y ahora vemos ogros caminando. También otras criaturas emparejadas. Hay princesas, que mirándolas ya uno es feliz. Pero también ves sus cadenas empujadas por seres indeseables que no comprenden y no se dan cuenta que llevan a su lado un auténtico tesoro. ¡Cómo se cohibe la felicidad! Me cuesta comprender cómo no bailan juntos en cualquier lugar. Todo debería ser un momento alegre, las miradas son una amenaza y con una sonrisa, ya temes la foracidad de la mirada del guardián de la princesa.

No termino de ubicarme. Mi mensaje era esta punto, había desaparecido y mi respuesta al mensaje se hacía esperar. ¿He leído mal el signo del mensaje? El tiempo pasa, y veía como mi día comenzaba a apagarse. El sueño se apoderaba de mi. Mi mensaje, el contenido que no esperaba parecía haber sido fruto de la imaginación. Entonces, mi realidad volvía para darme una bofetada. ¿desde cuando se puede confiar en un simpático ratón? La vuelta era desilusioante, todo parecía haberse torcido, el día deja de ser un sueño y todas las esperanzas en un mensaje, se convertía en una pesadilla. Hasta llegado ese punto. Donde una reina de blanco, bajaba caminando por donde yo subía. No era cierto. Pero si, todas las princesas habían desaparecido. Sólo quedaba la reina. Mi mirada se había perdido y todo había desaparecido. no sabía si me había vuelto a dormir, y ahora si, estaba en el cielo, o era la luz que desprendía esa reina. Nada más había.

En su mano traía un papel. Si, no me hacía falta mirarlo. reconocía su forma sólo con un sólo vistazo. Todos los ratones miraban el momento, había desconfiado de ellos, pero su bondad me ha dado una lección. Las cosas tienen su momento, pero no era ese. Un movimiento fugaz dejo entre ver cómo también ella venía encadenada. Y como la distancia no se acortaba. Venía hacia mí, pero no llegaba a hablar con ella. ¿qué clase de cadenas pueden hacerme esto?

No encontraba la forma, mi esperanza me estaba matando, pero poder sentirme tan cerca de ese mensaje. De esa luz, de ese momento y ver cómo me era imposible llegar... me volvía a dar cuenta, de que no. No es un sueño, es mi pesadilla. La pesadilla de encontrar cómo romper las cadenas para poder dar la mano a esa reina. A ese caminar que me cautiva al sonreír. Mirándome, esperando que pueda hacer algo por ella, sin darme una sola pista de que necesita para poder. Se me quitaban las ganas de escribir. De recordar un sueño, de seguir viviendo esta historia. Pero entonces comprendí. Que todo tendrá su momento. Y hoy, no es el día. No estoy preparado. No puedo luchar con los ogros sólo con un mensaje vacío. Este momento no ha terminado. Hay más batallas, hay mas luchas. Nuestro corazón sigue luchando y sí, puede que usemos ratones. Puede que otros medios. Pero sabe ella que aunque esto siga así, estoy a sus pies. Y no despertaré, no dejaré de luchar en este momento por liberar de esas cadenas a la que hace que todo a mi alrededor, sea una vana miseria de un día feliz.

¿O me he despertado y he vivido un día cualquiera?

viernes, 23 de agosto de 2013

El poder de una sonrisa

Tras llegar a Madrid me moría de ganas de escribir algo sobre esto. Entusiasmado y encantado de escribir algo que me ha cautivado.
Si hay algo que he heredado de mi padre es el semblante serio, gesto torcido en la forma de mi boca. Tendencia a ser una persona seria. A esta herencia, que no es naturalmente ni reproche ni protesta, es una circunstancia más, se puede añadir cómo ha cambiado mi vida a partir de los diez años. Podría escribir mucho y podría hablar de mi mismo sin parar, pero no es lo importante.

Lo que quiero ensalzar aquí es la fuerza que tiene una sonrisa para hacernos más felices. Hay quien se pasa toda la vida buscando la felicidad y hay otros, en los que me incluyo que encuentran pequeños momentos de felicidad cuando menos se lo esperan. Tenemos que estar atentos a vivir esos momentos, porque son fugaces (o no si es posible conseguir que te acompañen más de lo esperado...) y desaparecen igual de rápido que te los has encontrado.

Vayamos a los hechos. Ya no me importa quien lea esto, o si los afectados lo leen o no. El motivo, creo que es muy dulce y cariñoso. Tener detalles de profunda amistad, o gestos cariñosos sin ningún tipo de interés asociado. Recuerdo con el mayor cariño del mundo a un profesor. Su nombre: Andrés Chacón. Él no lo sabe y seguro que no tiene en mente una cosa así. Pero a mi me quedo grabado con fuego para toda la vida. Siempre me han dicho que tenía que sonreír mucho más. Y me ha costado lo suyo, pero a veces lo hago. Podría mencionar a muy buenas personas, el querido Don Iván (también me decía que tenía que sonreír mucho más), Don Miguel Ángel, cariñoso como ninguno con nosotros en primaria. Incluyo al que muchos "temían" como Don Juan Yebra. Puedo seguir sin parar, pero ay Don Andrés... bajaba yo por la famosa escalera del edificio central solo tranquilo (mi ritmo habitual supongo) y escucho:
- Indi, ven un momento.
- Me dirijo asombrado. ¿Qué ocurre?
- Pues mira, hacía mucho que no te veía sonreír así. Tienes que hacerlo mucho más, porque pareces otra persona.

Tal vez no sean las palabras exactas, pero el contenido es el que cuenta. Bajaba sonriendo sólo. Como pocas veces, y ese detalle, ese estado impactaba en los demás. ¿Tanto como para dejar de vigilar una clase desde la puerta y hablar con un chico (que vete a saber si no estaba fuera en horario de clase como alguna vez ocurría) que bajaba las escaleras? Ese día descubrí cómo podía una lucha de muchos años, dejar huella en los demás. Pequeños trabajos que hacemos que parecen que no valen para nada, pueden cambiar un día de una persona. Y dejarnos marcas para toda la vida que nos hacen mejores.

Esta pequeña historia hace que en los demás, la sonrisa, la alegría, la natural diversión y escuchar la risa sea un placer. Porque todos podemos hacerlo. Es un estado que nos acerca a ser más felices, pero felicidad con argumento. No causada por factores externos. Se puede llegar a esto sin tomar ni hacer nada. Esa auténtica felicidad es la que ni los más indeseables comentarios me han podido arrancar.

¿Por qué esto ahora?
Me han cautivado. Ya no sé si es porque soy muy frágil, o porque es lo primero en lo que me fijo de una persona. Que lo es. Reflejar mi trabajo en algo que encuentro único y poderoso. Reflejo del alma. Un detalle de personas enamoradas. Creo que se convierte en irresistible para las personas que queremos entregar una sonrisa en los momentos difíciles.

No creo que sea malo, de hecho, siempre agradecería a Don Andrés su comentario. Y a mi me parece de justicia dedicar todo esto a una sonrisa, que en tres días, me ha hecho olvidar muchas otras cosas. Porque no había forma de evitarla. Miraba lo que miraba, dijera lo que dijera, salvo momentos puntuales, siempre estaba sonriendo. Unas veces era alegría de una niña, que hacía cosas de niña, en otros, era una sonrisa a una conversación. Que cuando se hacía sería, terminaba por quitarle todo el dolor al mirarla y ver que volvía a sonreír. Pocas veces me he encontrado ante personas así, pero me ocurre siempre, cuando alguien hace eso, no tiene nada más que hacer. Me ha conquistado el corazón y siempre tendré guardado con cariño, que su sonrisa, puede recuperar cualquier pena del día a día.

No tiene que ser perfecta, no necesito la niña más linda del mundo. No hace falta la perfección, insisto. Porque no se encuentra en la apariencia, es la esencia de la sonrisa la que cautiva. El momento, el detalle, la mirada que la acompaña. Encontrar la paz de que aunque crees haberte equivocado una y otra vez con tus tonterías, su sonrisa perdona todo y sigues disfrutando el momento deseando que esa alegría no termine nunca. Algo tan insignificante como el jugar suavemente con la superficie de la arena haciendo un simple montón. Eso era lo mejor que podía tener en ese momento. Sencillo, natural, sincero, alegre. Hice lo que no puedo soportar desde que tengo uso de razón, llenarme de arena de playa. No importaba, una sonrisa así, vale cualquier cosa. 

Me encantaría disfrutar esa virtud. Pero a día de hoy, sólo puedo dejarme llevar por la cautivadora sonrisa de las chicas que generosamente, hacen felices a los demás con sólo mirarlas. Algo así es un tesoro que hasta donde fuera lucharía si realmente se me brindase otros momentos iguales.