Desde que la escuche por primera vez, es una frase que siempre me ha quedado grabada. Si en algo me sorprende de verdad es que no la aplico conscientemente. Ultimamente, solo me "gustan" las chicas que deslumbran. Supongo que es una reacción a la cantidad de problemas y trabajo que rondan permanentemente por la cabeza y solo quiero dar gusto a sentimientos y pasiones. Sin embargo, como mas disfruto es con el trato que tengo con esas chicas, que cada día con ellas me parecen más guapas y que por supuesto, valoro mucho cada conversación que compartimos. Las quiero mucho más que cualquier princesita que se cree algo. Ya me ha ocurrido otras veces, cuando las conozco un poco más a estas dulcineas, se ve que toda su vida esta maquillada por un exterior bonito padeciendo un interior frágil.
Me ocurre a mi algo parecido. Bajo mi caparazón hay infinitas capas. Tengo una imaginación poderosa, capaz de disfrazar la realidad en cuentos de hadas. Un aguante que pocos pueden seguir y una capacidad de sufrimiento y entereza solo atacable por la sensibilidad. No digo que no sea fácil hacerme daño. Sin embargo, mi reacción, si es descontrolada, puede ser mucho más terrorífica que lo que muchos sueñan. Ya lo decía un amigo, que puede ser muy duro y agresivo con los demás. Pánico me tiene cuando yo estoy enfadado.
La realidad es esa, que en mi afán de ilusionarme por chicas guapas, de fácil cumplido y que podría estar todos los días de mi vida aprendiendo a decirle algo que le gustara más, voy encontrando gente nueva, de mucho mejor corazón y a las que si les digo con cariño lo que merecen escuchar. Con sinceridad, hablo con ellas, les digo que son valiosas y ensalzo la grandiosidad de sus virtudes y cómo su nobleza ensalza su belleza donde el resto de la sociedad se fija en detalles exterirores como buenos borregos. Al final, a las chicas guapas, no hay nada que decir, porque no cultivan sus virtudes interiores y a mi, nunca me sorprenden porque la carcasa no esconde nada. No lejos de eso, me decepcionan. Y así sigo, conociendo chicas buenas. Que merecen todo mi cariño y si se ganan mi corazón. Un tesoro que solo algunos pueden ver. Y no las chicas bellas, que se fijan en lo que viven. Terminan siendo trofeos de alguien que no vale nada por dentro y solo se dedican a tranquilizar sus inquietudes. Sigo mi camino, conociendo y disfrutando del trato de chicas cuyo corazón, merece cada mensaje que pueda compartir con ellas. Ya no os escribiré mas como antes. No personalizaré en nadie. Y he borrado lo que pueda tener nombre y apellidos. Sigo mirando el corazón de las personas y cada vez me cuesta más encontrarlos enteros y buenos. Es decepcionante, quizás por eso, disfruto tanto mi imaginación y estar por encima de la mayoría de pobres infelices que no son conscientes de ver tesoros a su alrededor.
El autor de la frase es Marcel Proust. No me liga nada su obra y lo poco que he leido no me entusiasma, pero esta frase si me ha gustado.
El autor de la frase es Marcel Proust. No me liga nada su obra y lo poco que he leido no me entusiasma, pero esta frase si me ha gustado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Agradezo muchísimo tu comentario.