martes, 26 de julio de 2011

Sevilla: trabajo, calor y soledad

El calor puede alterarte las hormonas o derretirte hasta los huesos. Te puede quemar la piel y no se que mil cosas mas. Pero la realidad es que Sevilla, tiene algo especial. No se si es el paseo en el que te mueres de calor. No se si es porque es una ciudad de valientes por pasear aquí o que simplemente el ejemplar andaluz, tiene cosas especiales. Mejor dicho, es especial para todo.

Pero sin entrar en esa materia. Venirte a trabajar sin billite de vuelta siempre te angustia. ¡Qué poco valoramos la planificación y el orden! Son secreto del éxito. Y luego... ¿Qué haces aquí? Hoy entraba en una iglesia y habia poca gente, mejor dicho. Muy poca. No es extraño. Lo curioso es que a esas horas, por la zona, no había demasiada oferta. Tal es así, que mientras paseaba me venía a la cabeza... Y si ahora pudiera llamar. Y si ahora me la cruzara... Y si... Vaya desastre, ¿obsesionado? ¿ilusionado? ¿enamorado? No, como siempre: idiotizado. ¡No falla! Podría ser todo más fácil, desaparecer la vergüenza. Y si hubieras aprovechado la oportunidad... que soledad tan mal aprovechada hoy. ¿Donde estarían esos mensajes tontorrones donde el tiempo se mataría? Bueno, son todo especulación, tan tonta como esta entrada que no dice nada... ¿O dice mucho?

lunes, 25 de julio de 2011

El yoismo y el peligro del anti-todo.

¿Cual es el secreto para ser una persona civilizada y que quiere participar de una sociedad atractiva, basada en el bienestar, en el respeto y con poder vivir a gusto?

En primer lugar: querer ser una persona civilizada.

Parace una respuesta tonta. Pero no lo es, ¿Y por qué? Estamos convirtiéndonos en seres absolutamente animalizados, insensibles, moribundos sin inteligencia. No digo sin capacidades, que tenemos muchas. Digo que no somos inteligentes. Cuando una persona quiere ser civilizada busca en el trato con los demás, los puntos en común que hacen la convivencia más agradable, puntos de encuentro en los que las personas podemos compartir sentimientos y hechos, opiniones y decisiones que nos hacen afines a otras personas. ¿Esto ocurre hoy en día? No, buscamos la enemistad. Miremos los "jovenes" que cuando no satisfacen sus necesidades violentan con insultos, malos gestos y agresividad todo su entorno. ¿Estos son quienes educadamente van a servir a la sociedad? ¿Con qué experiencia?

Menciono en el título el yoismo. Me gusta mucho la palabra, ese yoyoyoyoyo. ¡Qué daño hace! ¡Necesita una profunda trasformación radical por un tututututututut y sólo tú! Donde la generosidad, el bien, la bondad se impongan a nuestros intereses. El yoismo de sólo miro donde llega mi ombligo... Yo estoy en contra de ... de eso no.. de aquello ... Si es que decimos a todo que no, no dejamos terminar una frase sin que neguemos cuestionemos y por desgracia. NO ESCUCHAMOS. Antes de poder argumentar en calma negamos todo y luego cuando los hechos evidentes demuestran lo contrario callamos y volvemos a soltar una chorrada más. Aquí están los anti - todo. Igual que esos indignados antisistema. Que se han quejado. ¿Motivos? ¡Millones! Pero... ¿cuántos argumentos se han dado, presentado o han salido líderes que saquen un movimiento social que necesitamos? Nadie, porque todos buscan su propio interés. Yo deseaba que de esto saliera algo espectacular un buen movimiento. Sólo se han sumado al carro los políticos mas ignorantes y despreciables, porque resulta que todo es contra ellos y se creen que pueden recibir algún apoyo. No hay nada... siempre lo mismo. El anti-todo es otro ejemplo del yoismo. Nos quejamos nos quejamos, pero cuando necesitamos dar la cara por algo nadie la pone. Porque nuestra comodidad peligra. Hay tanto que decir de esto...

sábado, 16 de julio de 2011

El alcohol y los alcohólicos.

Siempre viene acompañado de desgracias, el alcohol no ofrece ninguna alegría. No te da nada bueno, únicamente un efímero estado de alegría que va seguido de una "depresión". No sólo por tí que lo puedes pasar muy bien, sino por el resto. El alcochol potencia la parte mala de una persona. Si, nos puede volver más divertidos, pero señores borrachos, esa diversión viene de potenciar males. De hacernos otros. No cuestiono que sea malo tomarse una copa. Ahora bien, las circunstancias, no suelen acompañar para que sea para disfrutar en reunión.

Es una discusión muy habitual. Mi postura es muy clara, y creo que más de diez años de experiencia observando este tipo de sujeto, me ha afianzado en esta posición, que en definitiva, es algo habitual en mi vida, ir en contra de la sociedad y sus malos hábitos. Practicamente nadie sabe beber. Y no, no bebo, no lo he probado, me ha servido vivir diez años los desastrosos efectos que han causado en gente muy cercana y no tan cercana y cada día que pasa, cada historia que se cuenta, cada momento que vivo y desgracia que se presenta me dicen: indi, tienes razón. Soy un radical, sí, radical feliz, también. Tengo absoluta certeza de que sin alcohol disfruto más. Completamente. ¿O me dicen lo mismo los alcoholicos los sábados por la mañana cuando se levantan? Creo que están en la misma condición que yo. Se me puede acusar de muchas cosas, también tengo mis vicios. Pero son conocidos y puedo pelear contra ellos. Lo mejor de todo es que estos vicios, afortunadamente, no potencian lo peor de mi ni me meten en los líos que os meten a vosotros. Son mi lucha diaria por mejorar y ser un poco mejor. ¡Que alegría cuando consigo vencerlos!

La mujer, el sujeto clave en la sociedad.

Cuando hablamos sobre el feminismo, en general nos aparecen imágenes de mujeres que en realidad sólo son banderas del carpe diem de la degeneración y el mal uso de las libertades del hombre. Esa imagen, esa búsqueda del placer sin consecuencias y pasar por encima de todo sin preocuparse de las consecuencias, hacen que socialmente, la mujer esté completamente descolocada y sin ninguna ayuda.

Sigo pensando que somos una sociedad muy machista, pero lo que me duele de verdad es que las mujeres que consiguen cosas, ahora luchan por pequeñeces que no les aportan nada. Son sólo pequeños placeres que durarán una pequeña parte de su vida.

¿Por que es entonces la mujer clave de la sociedad actual? Para mi, hace unos días, hacía una reflexión. El termómetro social biene cuantificado en cómo son las mujeres hoy en día. Y este tipo de comportamiento se refleja en la educación y en la vida de los hombres. No hago directamente responsables a las mujeres de lo que considero que es una sociedad que avanza hacía ideas terribles. Una lucha por lo triste, lo mundano y lo que va contra la vida. Sin embargo, la mujer es la base y más importante influencia para sus hijos, para sus maridos, novios... Y de una mujer que sólo piensa en el placer personal, se despreocupa de querer y amar a sus hijos edúcandoles con todas las dificultades que conlleva, realmente prohibiendo y haciendoles comprender que hay cosas que no deben, de educar en valores, pero principalmente siendo auténtico reflejo para ellos. Creo que el gran problema es que las chicas de hoy, no tienen la virtud de atontar a un chico, de hacerle luchar como si su vida fuera en ello. Estoy convencido de que las hay, seguro. Pero a términos globales, tantos detalles de personas falsas, con la mentira como primera respuesta... Comprendemos así que la sociedad lleve estos caminos.

Es una pena ver familias destrozadas, ver hijos sin norte, ver bodas sin verdadero amor. Parejas con complejo social. ¿Cuando vemos una mirada enamorada en un matrimonio de más de diez años? Primero, cuando alguno llega... Cosa difícil. Pero sobre todo, ¿quien es el culpable? ahora siempre se buscan culpas sin culpables, porque da igual lo que ocurra, el culpable se libra por lo que sea, siempre hay una justificación de algún tipo. Que si el alcohol, que si locura, que si ... No aceptamos nuestros actos. Fruto de una sociedad en la que la máxima, es que eres libre de hacer lo que quieras, no se educa y no encuentro ni veo personas (chicas sea dicho para mi) en las que hablando con ella, me dejen impresionado. Chicas por las que diga, tengo que hacerlo todo por dejarla impresionado. Tengo que ser su hombre diez, tengo que darle mi corazón. Porque siempre querré servirla. Y al final, el riesgo es que elija finalmente la que las hormonas tengan más interés y no la combinación de un corazón completamente entregado y una razón exigente con llevar y elegir compartir la vida, con una persona que social, personalmente y para los que nos rodean, sirvamos para hacer todo un poco mejor, donde el Señor pueda utilizarnos para hacer el bien.