lunes, 9 de abril de 2012

Gracia y desgracia del amor a primera vista

Estas son las entradas que siempre me divierte más escribir. ¿Por qué? No lo tengo del todo claro. Quizás porque me encanta descubrir cómo sólo soy un chico enamoradizo que se ilusiona con facilidad de los detalles más dulces e insignificantes que pasan desapercibidos para casi todos.

No es la primera vez. Ni la última. ¿o sí? Sería genial construir algo grande de pequeñas tonterías. Yo SI CREO en el amor a primera vista. Aunque se reciban más palos que el Lazarillo de Tormes. Esto sólo es una historieta graciosa.

Cuento la historia a medida que desengrano todo lo agraciado y desgraciado. Cada día tengo más claro que tu pareja debe seguir la misma línea que tu sigues en cuestiones fundamentales. Hay cosas que se pueden negociar (y que siempre perdemos) pero otras, hay que hacerlas juntos en la vida de pareja. Por este motivo, yo he vuelto a caer en la gracia y desgracia de "enamorarme" de una chica "bellissimma". Al cuento:

Disfrutando de los oficios de jueves santo, estaba yo en las primeras filas de la iglesia cuando mirando hacia atrás entre la mucha gente que había, distingo una figura. Yo no me doy cuenta, el subconsciente, ya se ha perdido. Al paso de los minutos me giro otra vez (estaba en un lateral lo que el giro no era tan descarado como darme media vuelta) y si, efectivamente, había alguien que llamaba especialmente la atención. Con el paso de la celebración me giré alguna vez más. Pero aquí ya no había nada que ganar o perder. En la parte de atrás sólo había una persona. Una chica rubia con carita de película de cine. Ya sólo la veía a ella. Y como ocurre en estos casos, las pocas veces que miré, fueron suficientes para que ella se diera cuenta perfectamente de que la miraba. Fui cazado una y otra vez en cualquier mínimo giro. Al rato de comenzar, veo que viene gente por el pasillo. Si, era ella. Se ha puesto tres bancos por delante y se ha colocado en mi trayectoria visual entre el altar y mi asiento. Pensaba para mis adentros. ¿Seré capaz de no estar pendiente de ella toda la celebración? Pues lo medio conseguí, no en vano, cada movimiento suyo en el que veía un poco su perfil, me dejaba en parte atontado y perdía unos ratillos de realidad. Sin duda, esto es un desgraciado o agraciado flechazo. Pero que espectáculo. Vaya sonrisa y que mirada. Saltan las alarmas... ¿¿¿años??? ya no se distinguir. Esa niña podía tener 17 o 23. Un rango muy amplio. Difícil de apreciar. Lo tendremos que solucionar mas adelante. Nos centramos en el desazón interior de estar iluminándome en alguien que no conozco de nada.

Termina la celebración y no sin dificultad, estoy pendiente de lo que ha ocurrido. No ha sido fácil, la lucha interna entre lo que mis sentimientos atienden y mi razón comprende, se hace delicada. A la salida de la iglesia la veo. Vuelven a saltar las alarmas. Saluda a pingos pequeños. ¿Bajamos el límite de edad? Uf... Ya no se que pensar. Ella me tiene absolutamente atrapado. Vestir natural, atenta a la celebración... Su acción de gracias. Su buena presencia. A día de hoy. Lo tiene todo. No conozco nada, pero ya me encanta. Se marcha, con más gente. Son muchas personas, los pingos pueden ser sus primos, hermano, amiguetes de la zona... Mejor no pensemos en quien es. No hay gesto afectivo, ni roces disuasorios. Extraño sería que un angelito no tenga bicho. Pero nunca se sabe.

Termina el día. Tengo que conocerla. Me ha enamorado, estoy atolondrado y no sale de mi cabeza. Se me ha dibujado la sonrisita, se me ha quitado el hambre, surge en cualquier momento. Si está ahí, en el paseo, no está ahí, en la farmacia. Aparece por todos lados, cuando soy yo sólo que tengo ganas de dar un paseo con ella... Que horror. A mi edad y me siento como cuando tenía 14 años. Esto nunca cambia pero siempre te hace gracia. Es interesante ver el efecto del sentimentalismo.

Viernes. Pasa un poco el efecto inicial de esta droga. Que gran negocio vender amor a primera vista. No pasaríamos ni un control anti dopaje. Son las cinco. Ya estoy con mi abuela en la iglesia. No me paro a pensar en verla, si que me centro en este gran día. Ahora bien, el rabillo del ojo se me va. Buscando lo que yo intento evitar. ¿Vendrá? Si, ha venido. Me ha alegrado. Especialmente por el hecho de que no todo el mundo viene jueves y viernes santo. ¡Que alegría! Mi corazón es muy claro. No es el día, pero tienes que conocerla. Disfruto la pasión y afortunadamente, ella está por detrás. Si es ella quien me mira, no seré yo quien se gire cincuenta veces para que me pesque otra vez. Con todas las de ayer, fueron suficientes. Salida. Reconozco pequeños temblores y sudores internos. Me he puesto nervioso, ¿tendre alguna oportunidad? Parece muy difícil. Salgo, y no veo jóvenes del otro día para ser saludados. Me alegra, si no saluda a nadie, tengo más oportunidades. La veo, todo se hace más complicado y me tenso internamente por segundos. El cotilleo de mi familia y lo discretos que son, me anima a enfdarme por la vergüenza de que me observen. Pero espero, se para, habla con un bicho de muy buena planta y que parece de mi quinta. Malo. ¿O no? Así al menos no parece tan pequeña como ayer... Aparece sujeto femenino que da la mano al bicho. Bien. Descartamos rival más poderoso. Se queda medio sola. Es mi momento, ni idea de lo que decir, no tengo nada, un simple hola es suficiente, el resto, ya la cagaré. Pero no es posible. Aparece la madre. Muy rápida. No me atrevo a tanto. Son mi especialidad, pero no en ese ambiente, demasiadas amigas de la madre y mucha gente cerca. Me he hecho literalmente "caca". La vergüenza me ha ganado. He fracasado. Se va. Despacio, desinteresada. Con su madre, se mete el coche, me quedo a medias. Estoy en medio, un mar de dudas. Busco una excusa. No me sale nada. Estoy seguro de que me ven atormentado, tardan en entrar en el coche. Estoy convencido de que me han visto. Todo se ha desvanecido rápido. Estoy tocado. Se ha perdido todo. Vuelvo al coche con mi familia y aire de derrota. Salimos, y justo sale ella. Un señor mayor se empeña en salir por encima de mi. Le dejo pasar sin quejarme de que no miraba que había coches en la carretera, no es un caso aislado, hay que acostumbrarse y al apartarse, ahi esta su coche, la tengo delante. Bueno, ya soy denunciable por acoso si me identifica. Parece que estoy siguiendo a una niña que no conozco de nada y puede tener entre 16 y 24 años. Un margen muy amplio, pero peligra el límite inferior.

Vamos siguiendo. Izquierda Lo Pagan, derecha La Ribera, a mi casa. Por favor, derecha y tengo esperanza. Si, Derecha. Seguimos, se mete la derecha. Yo no la sigo, ¿¿Que haces?? se escucha hasta decir a mi coche. Me meto en la siguiente, por intuición, callejeo más rápido. Hasta que la cruzo, la veo al fondo. Esta zona me suena MUCHO. Aparca. Si, aquí es, hemos localizado su casa. Aquí me veo en el calabozo. Bien valdria la denuncia. Ya se donde por donde vive. Un detalle que me hace gracia. Es la calle de al lado a la casa de mi exnovia. No me importa, puedo sacar partido al asunto. Dejo a mi familia en casa y vuelvo, sigue en el coche, hablando con su madre un buen rato. No se que hacer, no puedo esperar, me voy. Paso por delante y se que ella me ve. Hay contacto visual, nada más. Esto se termina. Estoy completamente enamorado de una niña que no conozco. Y no he tenido oportunidad de conocer. Lo dejo pasar, mi corazón está muy inquieto, pero ya nada puedo hacer. Me encantaría conocerla. Pero no será posible hoy. Sábado. Encrucijada. ¿Vigilia? Lo pienso despacio. No, me voy a Ávila. La vigilia, como siempre con Adriana. Señor, si tengo que conocerla, me darás más oportunidades. No dejaré de rondar esa casa. Estoy completamente enamorado. Y el plan ha cambiado. Cada vez que vaya, si veo a su madre o a ella, con naturalidad, me presentaré y con máxima educación y más nobles intenciones, haré lo que sea, por conseguir lo llamado un encuentro, para conocerla. Me ha deslumbrado. El tiempo, como me ocurre siempre pondrá las cosas en su sitio. Pero de momento, este fugaz amor a primera vista, tiene un trágico comienzo y no sé su final. Tal vez no acabe. Pero es un buen recuerdo más y un genial momento que he disfrutado. El amor a primera vista es como una gran droga. Pero natural y que se puede administrar. Contiene esperanza y futuro y no está limitado por una cantidad externa. Con prudencia se administra y con templanza se disfruta.

Me reservo a las preguntas o conversaciones por privado todos los detalles que no cuento aquí. Simplemente cuento la historia de cómo el amor a primera vista puede actuar en cualquier momento. Me encantan las locuras así. Desconozco lo que deparará el futuro. Quien sabe, igual a la vuelta de verano, sólo sea una nueva amiga, un mito como Francesca o ...

PD: Pongo un fragmento de una de mis películas favoritas, con la que mas he disfrutado siempre y además es fiel reflejo del amor a primera vista.


4 comentarios:

  1. marica!! hay que acercarse a hablar siempre, aunque este con su madre...

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  2. Notas aclaratorias:

    1- Esto es una historia graciosa que pongo en el blog como quien cuenta que le han tirado un globo de agua. Ni se que va a pasar ni me preocupa lo que pase.

    2- Es lo más interesante de mi Semana Santa. Sobre todo porque he estado dos semanas haciendo otras cosas y casi no he podido ni trabajar atendiendo otros asuntos.

    3- Llevo ya más de tres años soltero y estoy muy bien así. No he listado el hecho de que estas cosas, son como de historietas imposibles. No es la vida real. La unica realidad es que no la conozco y de momento no la voy a conocer.

    4- Amor a primera vista, no es enamorarse. Lo siento mucho por todas las parejas que viven de cuentos como este. Les queda mucho por conocer y van por mal camino. Esto no vale para nada. Es simplemente anecdótico.

    5- Tengo otras muchas preocupaciones o intereses y atiendo a otras personas que si que requieren de mi apoyo. Y esto no me ha ocupado casi nada de mi tiempo.

    Si alguno quiere equivocarse en sus conclusiones sobre la entrada, peor para él.

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  3. Hola, yo soy la madre y no cuentas lo del sábado santo? Jajajajajajajaja...

    ¡¡¡Muy bueno, buenísimo!!! Me ha encantado.

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Agradezo muchísimo tu comentario.