Cuatro meses interesantes. Un paso adelante y muchos momentos para crecer. Experiencias, reacción y mucha actividad. Me he parado y me he puesto a pensar. Al final, un pequeño momento de examen, me alegra cada día hacer las cosas de esta o aquella manera y en definitiva, el día siguiente sea otra batalla por hacer las cosas bien.
El examen comienza en agosto. Con un día que sin ganas de hacer nada, sorprende que conoces gente muy buena y a la que con el tiempo, se ha cogido mucho cariño. No esperaba algo así y en muchas cosas innumerables, puedo haberme equivocado. Pero la ilusión, no me la quita nadie. El espíritu de volver a interesarme y querer hacer algo especial. Disfrutar de buena compañía y entretenerme de forma sana. Olvidar mis errores y mirar al futuro. Saber que con mis virtudes y mis defectos, puedo volver a empezar y dar no solo todo lo bueno que me han hecho sentir que no tenía, sino, tener muchas mas experiencias y ser mucho mejor con lo que el tiempo me enseña. La gracia de equivocarte es que si con humildad asumes tus errores, el día de mañana harás mejor las cosas. Siempre el espíritu de rectificación y de evitar la soberbia de creernos infalibles hará que todo salga mucho mejor.
Podría seguir contando la historia de esta y aquella. Siempre lo hago y no es menos esta ocasión. Rubia, morena, da igual. Ya tienen estampado su momento grabado con pluma sobre mis apuntes. Es algo que no se si verán porque por mucho que escriba aquí, las intimidades siempre quedarán reservadas. Además, todo lo especial que pueda haber escrito, por una circunstancia u otra, siempre se altera. Sin embargo, me cuesta olvidar o dejar pasar tan buenos momentos. Detalles especiales que hacen únicos esos pequeños instantes. Una sonrisa o una mañana. Enseñar para compartir una pasión y hablar, no me importaba el asunto, me interesaba escuchar todo lo que dijera. Tantos momentos en los que pensar y recordar. ¿Tantas cosas hice mal? La respuesta es demoledora, un espíritu crítico se apodera muchas veces de mi. Lo que llamo mi propia guadaña. No dejo nada sin arrasar y sobre todo, una idea: quien no te ha sabido valorar ni apreciar es porque no has sido claro. No te has dejado conocer. Esto surge muchas veces porque en muchas ocasiones, no quiero descubrirme, esa sonrisa pudo sacar todo de mi, pero mi falta claramente estuvo en no ser yo quien la apreciaba sino una costra con aires de estupidez intentando esconder la bondad y cariño que de mi interior pedía paso.
No puedo cambiar mi forma de ser, según muchos, siempre se me ve a distancia mi interés. Yo no lo niego, es más: es real. Un interés por cada persona. Puede sorprender, y siempre me hace pasar malas jugadas, pero aquí, quien realmente es verdadero es el que por corazón y con todo el cariño, da todo lo que puede por los demás. Desde siempre, esto me ha hecho pasar algún mal momento. Y no creo que sea menos el resto de mi vida. Si el resto del mundo quiere interpretarlo como que estoy llendo a por todas, es libre de interpretarlo. La única realidad, es que por todos los que me he interesado y a todas por las que he dado algo, siempre he sido igual. No me reservo casi nada. Ahora bien, dar un paso adelante con cualquiera, que sigan esperando. Porque no soy el que los da fácilmente. No entiendo las películas que la gente se monta. Me gusta ser generoso siempre que puedo. Pero si se que tengo un tesoro y no lo voy a regalar. Estoy cansado de las estupideces y voy a medir hasta el punto de ser tan egoísta como el resto del mundo.
Para liarla bien. La pelirroja, no da nada de juego y solo parece mostrar interés al decir tonterías. La rubia, podía encantarme y me ha quitado las ganas de hacer lo imposible. La morena, eterna espera, pero espera vacía de argumento. Da igual quienes, cómo o quieran ser. Con ninguna he tenido un claro adelante. La piedra ya mencionada sigue enfriándose poco a poco. Consecuencia, me sigo centrando en otras cosas.
Después de un buen examen, siempre viene un buen propósito. Y tras estos meses seguiré con mi plan profesional y el más importante, desarrollando mi vida interior. La sociedad ha ganado y ahora toca la misión de esforzarme en ignorar a las chicas. Hace unos meses decidí dejar escapar algún rayo de mi corazón y para ser despreciado así, prefiero no volverle a dar mas oportunidades.
No puedo cambiar mi forma de ser, según muchos, siempre se me ve a distancia mi interés. Yo no lo niego, es más: es real. Un interés por cada persona. Puede sorprender, y siempre me hace pasar malas jugadas, pero aquí, quien realmente es verdadero es el que por corazón y con todo el cariño, da todo lo que puede por los demás. Desde siempre, esto me ha hecho pasar algún mal momento. Y no creo que sea menos el resto de mi vida. Si el resto del mundo quiere interpretarlo como que estoy llendo a por todas, es libre de interpretarlo. La única realidad, es que por todos los que me he interesado y a todas por las que he dado algo, siempre he sido igual. No me reservo casi nada. Ahora bien, dar un paso adelante con cualquiera, que sigan esperando. Porque no soy el que los da fácilmente. No entiendo las películas que la gente se monta. Me gusta ser generoso siempre que puedo. Pero si se que tengo un tesoro y no lo voy a regalar. Estoy cansado de las estupideces y voy a medir hasta el punto de ser tan egoísta como el resto del mundo.
Para liarla bien. La pelirroja, no da nada de juego y solo parece mostrar interés al decir tonterías. La rubia, podía encantarme y me ha quitado las ganas de hacer lo imposible. La morena, eterna espera, pero espera vacía de argumento. Da igual quienes, cómo o quieran ser. Con ninguna he tenido un claro adelante. La piedra ya mencionada sigue enfriándose poco a poco. Consecuencia, me sigo centrando en otras cosas.
Después de un buen examen, siempre viene un buen propósito. Y tras estos meses seguiré con mi plan profesional y el más importante, desarrollando mi vida interior. La sociedad ha ganado y ahora toca la misión de esforzarme en ignorar a las chicas. Hace unos meses decidí dejar escapar algún rayo de mi corazón y para ser despreciado así, prefiero no volverle a dar mas oportunidades.