jueves, 28 de noviembre de 2013

Un examen.

Cuatro meses interesantes. Un paso adelante y muchos momentos para crecer. Experiencias, reacción y mucha actividad. Me he parado y me he puesto a pensar. Al final, un pequeño momento de examen, me alegra cada día hacer las cosas de esta o aquella manera y en definitiva, el día siguiente sea otra batalla por hacer las cosas bien.

El examen comienza en agosto. Con un día que sin ganas de hacer nada, sorprende que conoces gente muy buena y a la que con el tiempo, se ha cogido mucho cariño. No esperaba algo así y en muchas cosas innumerables, puedo haberme equivocado. Pero la ilusión, no me la quita nadie. El espíritu de volver a interesarme y querer hacer algo especial. Disfrutar de buena compañía y entretenerme de forma sana.  Olvidar mis errores y mirar al futuro. Saber que con mis virtudes y mis defectos, puedo volver a empezar y dar no solo todo lo bueno que me han hecho sentir que no tenía, sino, tener muchas mas experiencias y ser mucho mejor con lo que el tiempo me enseña. La gracia de equivocarte es que si con humildad asumes tus errores, el día de mañana harás mejor las cosas. Siempre el espíritu de rectificación y de evitar la soberbia de creernos infalibles hará que todo salga mucho mejor. 

Podría seguir contando la historia de esta y aquella. Siempre lo hago y no es menos esta ocasión. Rubia, morena, da igual. Ya tienen estampado su momento grabado con pluma sobre mis apuntes. Es algo que no se si verán porque por mucho que escriba aquí, las intimidades siempre quedarán reservadas. Además, todo lo especial que pueda haber escrito, por una circunstancia u otra, siempre se altera. Sin embargo, me cuesta olvidar o dejar pasar tan buenos momentos. Detalles especiales que hacen únicos esos pequeños instantes. Una sonrisa o una mañana. Enseñar para compartir una pasión y hablar, no me importaba el asunto, me interesaba escuchar todo lo que dijera. Tantos momentos en los que pensar y recordar. ¿Tantas cosas hice mal? La respuesta es demoledora, un espíritu crítico se apodera muchas veces de mi. Lo que llamo mi propia guadaña. No dejo nada sin arrasar y sobre todo, una idea: quien no te ha sabido valorar ni apreciar es porque no has sido claro. No te has dejado conocer. Esto surge muchas veces porque en muchas ocasiones, no quiero descubrirme, esa sonrisa pudo sacar todo de mi, pero mi falta claramente estuvo en no ser yo quien la apreciaba sino una costra con aires de estupidez intentando esconder la bondad y cariño que de mi interior pedía paso.

No puedo cambiar mi forma de ser, según muchos, siempre se me ve a distancia mi interés. Yo no lo niego, es más: es real. Un interés por cada persona. Puede sorprender, y siempre me hace pasar malas jugadas, pero aquí, quien realmente es verdadero es el que por corazón y con todo el cariño, da todo lo que puede por los demás. Desde siempre, esto me ha hecho pasar algún mal momento. Y no creo que sea menos el resto de mi vida. Si el resto del mundo quiere interpretarlo como que estoy llendo a por todas, es libre de interpretarlo. La única realidad, es que por todos los que me he interesado y a todas por las que he dado algo, siempre he sido igual. No me reservo casi nada. Ahora bien, dar un paso adelante con cualquiera, que sigan esperando. Porque no soy el que los da fácilmente. No entiendo las películas que la gente se monta. Me gusta ser generoso siempre que puedo. Pero si se que tengo un tesoro y no lo voy a regalar. Estoy cansado de las estupideces y voy a medir hasta el punto de ser tan egoísta como el resto del mundo.

Para liarla bien. La pelirroja, no da nada de juego y solo parece mostrar interés al decir tonterías. La rubia, podía encantarme y me ha quitado las ganas de hacer lo imposible. La morena, eterna espera, pero espera vacía de argumento. Da igual quienes, cómo o quieran ser. Con ninguna he tenido un claro adelante. La piedra ya mencionada sigue enfriándose poco a poco. Consecuencia, me sigo centrando en otras cosas.

Después de un buen examen, siempre viene un buen propósito. Y tras estos meses seguiré con mi plan profesional y el más importante, desarrollando mi vida interior. La sociedad ha ganado y ahora toca la misión de esforzarme en ignorar a las chicas. Hace unos meses decidí dejar escapar algún rayo de mi corazón y para ser despreciado así, prefiero no volverle a dar mas oportunidades.

martes, 19 de noviembre de 2013

Huir de tópicos - la antesala de una reflexión para mejorar.

Como siempre, el facebook y las redes sociales dan mucho juego y aunque estoy cada vez menos pendiente, se observa claramente cómo somos menos creativos. En general se copia o escribe frases mas o menos cercanas con afirmaciones sin argumentar de pequeñas virtudes o experiencias.

Con el paso del tiempo, descubro poco a poco, que son todo "ilusiones". Detalles y miserias de algo mucho mas grande. Nos estamos empequeñeciendo y creemos que hay gente especial por decir dos cosas. Tengo la fortuna de irme poco a poco de las apariencias y conocer verdades. Una sola verdad para ser más concreto: "Yo soy el camino la verdad y la vida" (Juan 14 6). Y es que a medida que nos adentramos en la palabra, vemos como ridículo todos los detalles en los que se anclan y ponen esperanza las personas. 

No necesito compartir frases buenas, no necesito copiar a artistas. Lo mejor de todo es que cada uno, desde nuestro corazón y aprendiendo a amar, con sencillez, humildad, generosidad y bondad, podemos ser los mejores protagonistas que puede dar la vida. No hay que cambiar el mundo, debemos potenciar nuestro corazón para los demás y así surgira el espíritu con el que lograr los mejores cambios. Ser un lugar de paz y donde los demás, no busquen, encuentren lo que el cristiano tiene y de lo que se alimenta, que es Dios mismo. No hay mejor frase ni comentario que describa la persona que está en comunión con Cristo. 

Todo esto, a cuento de que. Pues muy sencillo. El miércoles pasado estuve dos horas hablando con una persona especial. No me andaré con rodeos, hicimos repaso familiar, tratamos a todos con cariño y estuve preocupado por otras cosas. Luego hablamos de hábitos de conducta que podemos ver de diferentes maneras, pero que a fin de cuenta, tiene un fin común, esto implica que podamos hablar con profundidad de asuntos que preocupan al alma y las conclusiones, siempre son las mismas. Caminos diferentes pueden llevar a un mismo lugar. Y si se hace con entereza, honradez y sacrificio, el camino se puede ir haciendo. No hace falta que cuente diálogos. No se tiene por qué mencionar (aunque debería haber grabado la conversación) todo lo que se dijo. Las conclusiones, se puede llegar a ellas en la oración y con el aliento del Espíritu Santo. Pero esto que cuesta años comprender, tiempo de amar en la oración y cada día descubrir cosas nuevas por las que luchar, no deja de ser algo mucho más grandioso a empaparte de los que otros han dicho en su contexto. ¡Deja de copiar y empieza a vivir tu vida! Una vida con deseo de santidad y bien donde descubrirás que siendo tu mismo, te enfrentarás un mundo nuevo en todo momento.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Cuando se pierden las ganas de escribir...


Siempre tengo ganas de escribir pero últimamente, se me han quitado. Es extraño, pero daría las gracias a algunos altibajos. He tenido la oportunidad de leer lo que escribía hace unos cuantos años y después de leerlo, he pensado. ¿Dónde estoy?

Entonces escribía un chico ilusionado sin persona a la que enamorar. Ahora, todo lo que leo, son pequeños detalles. Me doy cuenta de que vale de muy poco decir lo que sientes. Pocas son las palabras que pueden describir bien tus sentimientos con sinceridad, si no puedes decírselo a la persona con quien quieres compartirlo.

Quizás esos detalles sean reales o tal vez todo lo que escribo son mis pasiones en la otra persona, pero cada vez que lo leo y me imagino, realmente es así de serio mi cariño hacia esa persona. Naturalmente, no. Me suelo reír mucho con las entradas de blog que escribimos algunos. Tal vez me hacia gracia leer lo que tantas veces he escrito yo en mi cuaderno y cómo hay gente que lo comparte con gran mérito y entusiasmada con lo que lee. Así nos va. Seguimos haciéndonos ideas fantásticas de cómo deberían ser las cosas sin darnos cuenta, que a tu lado, habrá gente que te aprecie mucho más que cualquier blog, película o cuento de hadas.

Tal vez pueda desorientar el norte de vez en cuando y si, paso unos días bastante malos por dentro desde hace un tiempo.  Pero sigo enamorándome de las personas que tengo cerca y mi corazón sigue ganando la batalla a mi capricho y egoísmo. Vivo la vida dando gracias, disfrutando cada momento y cada mensaje. Aunque esto, también tenga sus peores momentos.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Felices pesadillas

Es tarde. No se que me hace escribir. Suena una musica amarga. A mi alrededor trafican susurros. Sobre mi espalda hormiguean diferentes fuerzas. En la calle, se oyen risas de viajeros. Molestan los pasos. No hay luz pero veo todo. Sombras y reflejos me miran extraňados hablando entre ellos. Les devuelvo la mirada molesto con sus secretos. 

Las mismas preguntas. No quiero dar mi respuesta. Me siento manipulado. Como si fuera el único a mi alrededor que todavía no se ha encontrado. El azúcar se me dispara, pero tiemblo como si me faltara. Cierro los ojos y pienso. Necesito despertar de esta pesadilla. ¿Quien me ha metido en este laberinto? Yo no quería verla. No podía hoy. No puedo corresponder su sonrisa. No estaba preparado. Mis sueňos sobre fantasmas deshacen mis ideas. Solo me pintan una y otra vez la sonrisa y dulce mirada que causa este mal dormir

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Escupiendo a barlovento.

Otra expresión que me ha encantado. Escupiendo a barlovento. La explicación es sencilla. No me doy cuenta una y otra vez que soy así de idiota. Supongo que esto va a ser para toda la vida.

Empiezo a dejar de creer en tantas cosas y personas, que las decepciones que me llevo me hacen sentirme así. Escupiendo al viento. Lo bueno es que es una tontería como otra cualquiera y después de este verano, viene otro.  Aunque me decepcionen en algún momento puntual, siempre recordaré lo mucho que quiero a las personas y desearía pensar que el resto del mundo se olvidara tan rápido como yo de las cosas que no nos han gustado para volver a disfrutar con ellas. No tengo que añorar y demostrar nada, sólo levantarme pensando en quien quiero cada día. Porque al resto, sale solo.

Hay días que te levantas con mal pie. Hoy es uno de esos. Tengo ganas de hablar, pero no me sale hacerlo. Quiero decir cosas, pero no salen de mi. Tiene mala pinta. Supongo que esto volverá a durar. Hay veces que no quiero ser como soy y se junta que no quiero saber nada de nadie. 

Moriré luchando. Si bien es cierto que dos estupideces me han reventado, no seré yo quien cambie de opinión. Nadie me animado y todos han dicho lo mismo. No puedo cambiar mi forma de ser y no se si aceptar lo que en el fondo se que es verdad. Eso no quita, que seguiré escupiendo a barlovento aunque primero, me limpiaré la cara.

Puestos a escribir chorradas, lo malo de mezclar seis cosas, es que ni yo se cual es la que realmente esta haciendo daňo.