Hola, me llamo Ignacio y ayer lo pase mal. Se podría decir que realmente he pasado un poco de miedo. Desde hace años tengo una guerra con el tema del azúcar. No es algo nuevo. Sin embargo el último año me ha comido un poco de terreno en algún aspecto. Y el que cuento hoy es el que por primera vez, me ha dado un susto que me ha hecho pasarlo mal un instante.
Después de recibir un buen repaso al Squash, no sospechaba (o sí, porque jugué realmente mal) que al volver a salir de mi casa, tuviera que buscar un lugar para pararme, tomar mis queridos dulces y esperar un poco para seguir. ¿Por qué esto? Me encontre como perdido en mi casa. Completamente desubicado. Y lo peor de todo, veía doble. Las hipoglucemias son muy traicioneras. Y más desde que mi cuerpo se acostumbro a no detectarlas por temblores.
Me siento como el señor John Nash (interpretado por Russell Crowe en Una mente maravillosa). Teniendo que reencontrarse y volver a empezar a enseñar a vivir a su cabeza. Porque hay nuevas circunstancias que te van a seguir toda la vida. Esta es sólo uno de ellas, sin embargo, extrañamente y aunque sea algo que para muchos podría (no quiero usar la palabra debería) ser un motivo de drama o compasión. Lo encuentro realmence fascinante y con la ilusión de enfrentarme a un nuevo temor. Las circunstancias a veces me cuesta afrontarlas. Pero demonios, ¿no llevan toda la vida sacandome nuevas miseraias? Estoy convencido de que me esperan muchas mas sorpresas a lo largo de mi vida.
Para los que tengan alguna enfermedad que llevan en la intimidad... ¡ANIMO! redescubran el dolor, encuentren medios para plantarle cara y sobre todo. No abandonar ni darse por vencido. A veces el terreno que te gana es irrecuperable (lo garantizo, certifico y ejemplifico). Y por supuesto, ¿en quién te apoyas para que te ayude? Pues si la respuesta no es clara e infinita, tienes un problema grave. Porque amigos míos no comentadores, sólo hay una persona que te va a apoyar desde que naces, hasta que mueres. Y negarle es completamente absurdo además de hacerte un saco de orgullo y soberbia, difícil de recuperar y poner en su sitio.
He decidido que la semana que viene vuelvo a ver Una mente maravillosa. El buen cine lo puedes ver muchas veces y siempre sacas jugo. El secreto es ver la película con humildad, observando y dejando que los senimientos, corazonadas y detalles invadan tu vida para encontrar nuevos puntos de vista o propóstitos nuevos.
Gracias a todos los que alguna vez leeis mis chorradas. Me hace mucha ilusión saber que os interesais por estos ratillos de desahogo.
Me ha encantado. Muy bien expresado. A mi me dan miedo mis sentimientos. Soy un iletrado en este campo, pero voy aprendiendo a base de batallas a interpretarlos y hacerlos mios. Un saludo
ResponderEliminar