miércoles, 21 de diciembre de 2011

De lo que uno quiere en esta vida...

Son un poco desagradables las circunstancias que vivo. Por un lado, mis cercanos amigos se empiezan a comprometer... Normal, bueno, sano, agradable, alegre, habitual.

Por otra parte, veo los datos de fuera. Divorcios, separaciones, peleas, maltratos, malos tratros (NO ES LO MISMO), broncas, discusiones... Son muchos los problemas de las relaciones. ¿De que surge este cambio social? ¿Es un problema de compromiso? ¿La lealtad y fidelidad no son virtudes? O que demonios... ¿Cuánta gente sabe enumerar virtudes? Y solo digo enumerar... si uno se pregunta sobre que es el pudor, la magnanimidad, la coherencia, templanza, altruísmo.

Estas palabras deberían ser guías de nuestro día a día y actualmente están desapareciendo, no sólo del vocabulario. Sino de la reflexión, análisis y conciencia de las personas. Esta diabólica tendencia corresponde a un problema muy grave desde mi punto de vista: la ausencia de Dios en creencia humana y la desaparición del demonio como parte del origen y causa del mal. Sin entrar a matizar estos dos últimos aspectos mencionados, porque no son algo ambiguo, simplemente destaco que actualmente no se busca nada sobrenatural en los fines de cada persona.

No estoy pidiendo ni denunciando que seamos Platón o Aristóteles. Pero si que todos nos paremos en este mundo que lleva un ritmo estresante (gran enfermedad del siglo XXI) y analicemos, busquemos y estudiemos nuestro interior y lo que está planeado, lo que Dios quiere de nosotros. En definitiva, para los ateos, agnósticos y todo tipo de personas. ¿Qué debe ser de mi vida, para que estoy aqui?

Es una pregunta difícil y no es un post para entrar en ese debate, sólo quero hacerme ver y preguntarme, por qué tantas personas desean seguir una vida vacía, sin argumentos, sin razones, sin deseos íntimos sin estabilidad en su corazón, rompiendo su propia familia a razón de interes y caprichos materiales que son absolutemente efímeros y que no se convertirán en nada con el paso de los años. Porque como ejemplo grande... La gente se queda con la fachada, de la plaza de San Pedro. Pero lo que pocos saben es que la destrucción de tan espectacular monumento, no sería la tragedia, ya que eso es una pequeña parte de lo que millones y millones de cristianos llevan en su corazón. No cambiará el significado de nada lo material. No es la fuerza de cuatro cosas materiales, es la fuerza de la fé y de la razón. Las máximas del hombre, que encontrando respuestas, tendrás un camino que seguir. Algo por lo que realmente apoyarte. Lo que en esta vida, al ser de otra vida, nunca te faltará y nunca acabará como ocurre con las cosas que nos rodean.

Ahora mi pregunta, ¿tú que quieres en esta vida?

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