Desde que he subido al transportador mecánico y puesto melodías pastelosas de acompaňamiento, hay una sonrisa que no cabe en mi rostro. Un ente extraño parece haberme poseído y no puedo dejar de estar sonriendo. Hemos identificado el defecto. Pero vamos a darle un poco de margen porque de momento, no causa problemas.
Esto puede o no ser la antesala de algo nuevo. Quizás sea mi último problema y no tenga que vivir mas eso. No tengo nada claro y si, tal vez sea hora de dejarlo todo. Pero dame un tiempo para, aunque sea fugaz y sin respuesta, todo lo que viva tenga ese sabor que hiciste especial.
Cambio y corto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Agradezo muchísimo tu comentario.