jueves, 26 de diciembre de 2013

Comprendo a William Thacker

La verdad es que mola mucho sentirse como ese personaje. He tenido cónclave de amigos para pedir consejo. Me han recomendado lo mismo muchos. Pero...


Haber vivido su situación. Aparecer sin conocerla. Empezar a no saber que demonios hacer ni decir. Todo sale mal. Te bloquea solo tenerla delante. Impresiona tanto que no sabes que hacer o decir. Con el tiempo, coges confianza y ya ella deja de estar en una nube para ver la realidad. Empiezas a disfrutar cada momento que miras, escuchas como si te contara el mejor cuento de tu vida. Por primera vez no te fijas en que a tu alrededor todos te miran, porque estás con la mas guapa. Aunque te ves una incómoda presa entre cazadores que buscan la belleza que tienes a tu lado. Y ahí no haces sino estar a gusto hablando y riendo, ya no fijándote en que es un espectáculo verla, que ha pasado a un segundo plano. Sientes también el miedo, pero no importa porque ya te ha cautivado. No sabes cómo soportar que el resto del mundo también se fije porque nunca has sido protagonista. No te fijas en eso, solo ries, miras a la cara y sonries. Te sientes como un niňo sin preocupaciones. Parece que has soñado con que disfrutas con alguien así mucho mas tiempo y que por un momento, los sueños pueden hacerse presentes.


Sin embargo, todavía tengo los pies en la tierra para saber que mi vida no es una película de comedia romántica y que la realidad es bien distinta. No espero a Julia Roberts y no soy Hugh Grant.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Agradezo muchísimo tu comentario.