10 aňos es tiempo suficiente. Con calma y mucho tiempo lo estoy redactando.
¿Cómo se puede describir el cariño?, ¿cómo querer a alguien sin darse cuenta y con esos momento de tranquilidad y sensación de sentir cómo eres importante para otra persona? Nunca podré olvidar y no he dejado de sentir cada momento con ella. El tiempo no hace olvidar. Y cada vez cuesta mucho más ver pasar el tiempo sin olvidar un sólo segundo de momentos tan especiales. No hacía falta hacer nada diferente. No había palabras. Pero la complicidad, única.
Me puedo remontar a aquel verano. Pero no lo necesito, lo vivo. Cada vez que la veo, sabes que hay algo. Me encanta usar frases que dejas escritas y se te hincha el pecho lleno de orgullo creyéndote un hombre para la eternidad. Frase como eso de que no valoras algo suficiente hasta que lo has perdido. Me puedo reír a veces de la simplicidad de algunos. Con Teresa, cada momento, se que tengo mi tesoro al lado. Ella no se da cuenta, pero a mi me da vida. Hasta cuando me mira mal o directamente tengo que negociar con ella un gesto cariñoso (vaya negociadora dicho sea de paso). Disfruto cada momento.
¿Cómo se puede describir el cariño?, ¿cómo querer a alguien sin darse cuenta y con esos momento de tranquilidad y sensación de sentir cómo eres importante para otra persona? Nunca podré olvidar y no he dejado de sentir cada momento con ella. El tiempo no hace olvidar. Y cada vez cuesta mucho más ver pasar el tiempo sin olvidar un sólo segundo de momentos tan especiales. No hacía falta hacer nada diferente. No había palabras. Pero la complicidad, única.
Me puedo remontar a aquel verano. Pero no lo necesito, lo vivo. Cada vez que la veo, sabes que hay algo. Me encanta usar frases que dejas escritas y se te hincha el pecho lleno de orgullo creyéndote un hombre para la eternidad. Frase como eso de que no valoras algo suficiente hasta que lo has perdido. Me puedo reír a veces de la simplicidad de algunos. Con Teresa, cada momento, se que tengo mi tesoro al lado. Ella no se da cuenta, pero a mi me da vida. Hasta cuando me mira mal o directamente tengo que negociar con ella un gesto cariñoso (vaya negociadora dicho sea de paso). Disfruto cada momento.
Posiblemente vuelvan a faltarme palabras. Es normal. Es natural. Ella es una de las partes mas importantes de mi vida. Ha sido mi rosa* en un mal momento. Por ella vi seguir adelante. Entendí, que cada uno de nosotros encuentra su camino en los momentos menos esperados y gracias a quien menos lo esperas. Ya no hablo de ver un camino, sino de volver a caminar. Teresa me dio la mano y con ella, siempre he tenido un apoyo que al resto no aportaba más que grosería. Cuando no encontraba como salir de mi propio charco de miserias, ella paso delante. No tenia nada que hacer. Recuerdo el momento, venir a mi, esa imagen está marcada con fuego. En aquella terraza siempre especial. Cuando con un fuerte abrazo, la mire y a mi mismo me dije. Esto es vivir. Enamorarse, querer a los demás sin nada que ofrecer. Ser todo lo que puedas darle, mi vida puede compartirse y el cariño viene desinteresado. Cada momento que pensaba en mi, cada terrible y mala idea que pasaba por mi cabeza, mis silencios de entonces y tormentos malguiados, todos se olvidaron. En ese instante, cuando no había nada de mi importante, su mirada, su sonrisa inocente y levantarla en brazos. No cabía en mi un deseo mayor. Un agradecimiento igual. Me sentía importante para ella. Su correspondencia, cautivo mi alma. Y desde entonces, sabe inteligente, que siempre cuenta conmigo. Pero lo que ella no sabrá, que a mi, ese día me hizo volver a vivir.
Ahora se hace mayor. Ya no es lo mismo. Crece. Pero siempre en cada momento de manera especial. Disfruto y observo cada día más ilusionado cómo se hace una persona. Cómo sigue el camino de su vida. Los detalles que le hacen mejor o peor. Alegrías y decepciones, mal humor o buen humor. Todo afecta, y si quieres a alguien, todo es para bien.
Muchas veces me pregunto que me ocurre con ella. No es algo excepcional. No me ha ocurrido una sola vez. Fue ese día en el que mi corazón frágil y débil encontró su descanso. Como ese gigante disfrutando su asiento donde el resto vemos un espacio vacío. Así mi corazón oculto sobre un silencio y una pasión interior que seguía aullando al dolor de quien bordea un abismo y no sabe expresar su sufrimiento. Viendo escapar un corazón mal compartido. No necesitaba hacer méritos. Sólo fue dejarse llevar. Toda su prueba es un cariño sincero, una complicidad fugazmente eterna. Una mirada que contenía millones de versos. Los que siempre se quieren, pero nunca se hacen daño. Los que jamás querrán romperse. Y cuando se hieren, juntos y olvidando, se curan. El tiempo no interviene, sólo fortalece. La experiencia, hace conocernos. Muchas veces me pregunto que es querer a alguien y cuando lo pienso, veo a Teresa. Y sé que puedo repetirlo, se que puedo vivirlo. No es un calculo, no es un juego enamorarse. No es seguir la estrategia y dar cal y arena. Es verte, elegir, abrir tu corazón sin esperar nada a cambio. Y entonces cuando la mires y ella prudentemente te quiera a ti, no lo sabrás y no podrás darte cuenta. Pero entonces, podrás disfrutar toda la vida de ella sin hablar de tesoros, que son una insignificante parte de lo que nadie puede pagar un corazón entregado para toda la vida.
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