Últimamente tengo la sensación de que muchas chicas comparten diferentes post en blogs sobre valientes, generosos, pacientes y caballeros. Hay mil ideas de ese estilo. Mil cuentos de príncipes. Historias Disney encubiertas. Todos esos detalles se esfuman cuando te encuentras con la realidad.
Creo que ejemplifico hacer lo que haga falta por una chica. Me quedo corto soñando y esos post me parecen flojos de contenido. Como si sólo se pudiera hacer una vez algo especial. Como si sólo con un detalle conquistas el corazón de una mujer. A veces con ese detalle funciona, pero como dice mi hermano, "dale mi tarjeta" que gestiono su divorcio. Las relaciones son mucho más complejas de lo efímero del sentimiento. Pueden centrarse en virtudes pero veo fracasos continuamente y veo sobre todo como NO APRENDEN nada. Los entornos se mienten y echan culpas de los errores. Justifican sus actos con falsedades. El secreto para resolver todo problema, no está en lo que hace el otro, es lo que tú haces para solucionarlo. Valentía en las decisiones y fortaleza en su logro.
He conocido muchas chicas. Las que me abren su corazón, saben que cuentan con el mío para toda la vida. Las que no lo abren, se encuentran con otro más. Se dice que me encantan las chicas. Sí, son mi debilidad. Pero enamorarme... muy pocas saltan la barrera por las que de verdad quisiera entregar mi vida. Muy pocas, por no decir casi ninguna, descubre lo que escondo. Soy parlanchín y me encanta cotillear. Si, pero es extraño como además, soy muy discreto. Parece incompatible. Pero la gracia es que escondo mucho más de lo que muestro. Esto me sirve para observar y fijarme en los detalles de cada uno. Disfruto conociendo a la gente y me preocupo por lo que me cuentan. Hay quien lo llama empatía. Yo lo confundo con amistad.
Estos detalles de formación, de vida interior, de deseo de conocimiento, de ver cómo es la otra persona sin fijarse en las apariencias. Muy poca gente he conocido que realmente muestre interés en descubrir a los demás. Pocas chicas desean conocer a los chicos. Ellas sólo quieren que se haga su juego. Pero no ven más allá del coqueteo. Se quedan en pequeñas estrategias. En su afán de conseguir a ese chico que sus sentimientos idealizan. Se quedan en una carcasa vacía. Luego vienen los llantos y las maldades. Decepciones y desilusiones. No se han querido conocer... Sentimientos y evasiones han pintado falsas personalidades en un mundo donde la imagen, tiene más fuerza que la persona.
No soy diferente, me fijo en las chicas guapas o atractivas y admiro a las chicas buenas. Pero a todas les saco cosas positivas. SI, lo merecen siempre. Me encanta cuando puedo decírselo. Sin embargo, tanto tiempo observando ese juego y pocas chicas me llaman la atención. ¿Qué ha ocurrido? ¿Qué he visto diferente últimamente? Comentado con Lorena, (tenía que mencionar a la madre de mi ahijado Tito) como se desarrollaba el trato con una chica me decía algo clave. Es una conversación natural. Parece una chica normal. Su vida es estable, coherente y pone sentido a las cosas. No juega, habla. Y en ese dialogo, le digo: "es verdad y tienes razón". Me cuesta procesarlo. Me sorprendo. Me bloqueo. Sonrío. Vuelvo a mirar lo que nos escribimos. Algo no cuadra. La última frase es diferente a cualquier chica que me haya interesado o que me pueda gustar. Simple, directo y para mí, increíble:
-"Tú que tal estás?"
Mucha gente podría pensar que es una ridiculez. Incluso que pasara por encima con absoluta indiferencia. Yo me quede perplejo. No recordaba ninguna chica que no considerara amiga mía que se interesara por mí. No quise buscar nada. Sabía perfectamente que eso me había chocado. Es así de triste. O así de "bonito". El mejor momento de esos días, fue cuando ella me preguntaba que tal estaba yo. Se llenan de palabras. Protestan por falta de romanticismo. Pero tristemente, no recordaba a nadie que me preguntara como estaba yo. Cuando quieres a una persona, no sólo hay que hacerlo. Hay que decirlo. Actos sin palabras corren el peligro de no verse. Porque entre dos personas, hay quienes pueden ser sordos, ciegos o mudos. Por eso hay que hablarse y entenderse. Todas las tonterías que escriben muchos en realidad son palabras al mundo vacío. A una relación con un espejo. Queremos una chica que nos quiera y ellas quieren a un chico que las quiera. Este primer concepto en toda relación, poco a poco se va difuminando. Tengo demasiadas muestras de eso que cuando las escucho me rasgan el corazón. No es lo que te han hecho, es lo que tú haces. Así, se quiere. Así amamos. Una pregunta puede hacer más bien que líneas y líneas de conversación de juego infantil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Agradezo muchísimo tu comentario.